Xunta y cofradías prepararán los bancos marisqueros antes del dragado del Lérez

Pontevedra
03 de febrero 2026
Actualizada: 15:05

La conselleira do Mar, Marta Villaverde, acompañada por el presidente de Portos de Galicia, mantuvo un encuentro con representantes de las cofradías de Lourizán, Raxó y Pontevedra

Reunión da conselleira coas confrarías
Reunión da conselleira coas confrarías /

Antes de que las dragas entren en acción en el río Lérez, la Xunta y las cofradías tendrán que proteger y preparar los bancos marisqueros de la ría de Pontevedra, una prioridad que la conselleira do Mar, Marta Villaverde, trasladó este martes directamente al sector.

Villaverde, acompañada por el presidente de Portos de Galicia, José Antonio Álvarez, mantuvo un encuentro con representantes de las cofradías de Lourizán, Raxó y Pontevedra, así como con otros colectivos implicados, para informar del estado del proyecto de dragado del Lérez.

Acaba de iniciar su fase de información pública tras su publicación en el Diario Oficial de Galicia. Un trámite que se prolongará durante 30 días y que marca, según la conselleira, un "avance sustancial" para dar respuesta a una demanda histórica de la ría, con una inversión prevista de 11,9 millones de euros.

Más allá del calendario administrativo, con informes sectoriales en paralelo y la vista puesta en iniciar las obras en 2027, uno de los aspectos que centró la reunión fue el conjunto de actuaciones previas que se desarrollarán en los bancos marisqueros afectados por el dragado.

Antes de que comiencen los trabajos, se retirarán las especies que ya alcanzan talla comercial para su venta.

Los ejemplares más pequeños serán trasladados a otros bancos con el objetivo de favorecer su recuperación y garantizar la continuidad del recurso.

Durante la ejecución de las obras no se podrá faenar en las zonas directamente afectadas.

Desde la Xunta confían en que esta parada temporal se vea compensada con una vuelta a la normalidad una vez finalizado el dragado y, sobre todo, con una mejora de las condiciones de los bancos marisqueros situados en la bocana de la ría, uno de los principales objetivos de la actuación.

El proyecto incluye además un sistema de vigilancia ambiental que permitirá controlar el cumplimiento de los requisitos técnicos y ambientales antes y durante las obras, así como un procedimiento específico de comunicación con los usuarios y colectivos implicados, entre ellos el sector marisquero y la náutica recreativa, para asegurar un seguimiento "fluido, transparente y continuado".

El dragado se desarrollará a lo largo de 4,5 kilómetros, en una superficie de más de 309.000 metros cuadrados dentro del dominio público portuario de Pontevedra y As Corbaceiras, y permitirá retirar más de 500.000 metros cúbicos de áridos.

Un material que, según insistió Villaverde, "non son lodos, senón áridos de categoría A", la de mayor calidad ambiental, que serán depositados en una zona autorizada en el exterior de la ría de Arousa, validada por el Ministerio para la Transición Ecológica.

"A actuación está a facerse da man do sector profesional marisqueiro", subrayó la conselleira, que se mostró confiada en superar el trámite de información pública y avanzar cuanto antes hacia la licitación de unas obras que buscan mejorar el calado portuario y, al mismo tiempo, sentar las bases para la regeneración del marisqueo en la ría de Pontevedra.