Seres indóMITOs: Chano Otero

Pontevedra
19 de julio 2026

Mito Meijón entrevista a Chano Otero, presidente de la Cofradía del Espíritu Santo, figura que representa una manera de estar en la ciudad conociendo su valor y respetando su memoria

Chano Otero
Chano Otero / Guillermo M. Meijón-Corujo

Hay personas que, más allá del cargo que ocupan o de la visibilidad que puedan tener, desprenden algo que se percibe enseguida: bondad, cercanía y una disposición auténtica a estar cuando hace falta. Chano es una de ellas. De esas personas que no solo están, sino que acompañan, se implican y ayudan con una naturalidad que hoy resulta casi extraordinaria.

Hablar con él es encontrarse con alguien culto, curioso y profundamente humano, pero también con una persona que transmite una sensación muy poco común de lealtad, generosidad y entrega. Chano pertenece a esa clase de gente que hace mucho bien sin necesidad de proclamarlo, que sostiene más de lo que aparenta y que deja en los demás la impresión de estar ante alguien bueno de verdad. Y eso, al final, vale muchísimo más que cualquier currículum, cualquier cargo o cualquier reconocimiento público.

Muy vinculado a la vida de Pontevedra y a una de sus tradiciones más queridas, Chano representa además una manera de estar en la ciudad que emociona: la de quien conoce su valor, respeta su memoria y trabaja para que siga teniendo alma. Pero por encima de todo eso está su forma de ser. Porque si algo queda claro al hablar con él es que, además de inteligente e interesante, es una de esas personas siempre dispuestas a echar una mano, a sumar, a cuidar y a hacer las cosas fáciles. De las que dejan huella, precisamente, porque hacen sentir bien a quien tienen delante.

- Dime una pregunta que no te guste que te hagan.

Soy muy gallego para esas cosas: no me gusta que me hagan preguntas demasiado directas sin haber cogido antes un poco de confianza. Y, por otra parte, soy muy celoso de mi vida privada.

- ¿Cómo es tu relación con Pontevedra?

Pontevedra es realmente mi media naranja. Fuera de aquí no vivo: estoy desarraigado.

- ¿Cómo te definirías?

Creo que el leitmotiv de mi existencia es la curiosidad. Tengo curiosidad por todo, estudio todo, me intereso por todo, y así me meto en todos los fregados.

- ¿Con qué generación te identificas más: baby boom, X o millennial?

Con la generación X.

- ¿Qué características tiene tu generación?

Teníamos una libertad mental que no se correspondía con la libertad cultural del ambiente en el que nos criamos. Supimos desarrollarla con más tino que la generación anterior, y eso nos permitió tener vidas más ricas. Además, nos inventamos nuevas formas de convivencia y de sostener la afectividad, no solo en la pareja, también con los amigos.

- Presidir la Cofradía del Espíritu Santo no es solo organizar actos: también es cuidar una tradición y a la gente que la mantiene viva. ¿Qué es lo más bonito y lo más difícil de ese papel?

Lo más bonito es cuando estás en plena procesión y sientes aquellas cosas por las que sabías que querías estar ahí: la belleza que te envuelve, el ritmo de la música, ver que los demás están disfrutando de lo mismo. Lo más difícil, sin duda, es la gestión de los egos.

- La Cofradía del Espíritu Santo forma parte de una Pontevedra muy emocional y muy de barrio. ¿Qué crees que representa hoy para la ciudad?

Representa la memoria, un signo de identidad y también la renovación de ambas cosas. Creo que ahora mismo estamos resignificando tradiciones antiguas y dándoles un nuevo sentido para el presente.

- Las tradiciones solo siguen vivas si alguien las siente como propias. ¿Cómo se consigue que también enganchen a la gente más joven?

Muchos chavales viven hoy con falta de referencias, soledad y sensación de intrascendencia. Instituciones como la nuestra están reviviendo porque ofrecen justamente eso que ahora se busca: sentido, comunidad y trascendencia. Pero para que eso ocurra también hemos tenido que derruir estructuras mentales muy arcaicas y abrirnos más.

- Chano, fuera del cargo y en las distancias cortas, ¿cómo vive todo esto: como responsabilidad, como orgullo, como herencia... o un poco de todo?

Lo vivo como una mezcla de responsabilidad, herencia y también aprendizaje. Mi aterrizaje en la presidencia fue abrupto, porque de pronto te encuentras con muchas corrientes, puntos de vista y tensiones que antes no veías. Ahora ya me siento más relajado, y tengo claro que mis objetivos son aumentar y cohesionar la Cofradía, y mejorar la cooperación con las demás.

- ¿Qué es la amistad?

Vinculación afectiva desinteresada.

- Si pudieses viajar en el tiempo, ¿irías al pasado o al futuro?

Hacia atrás.

- Dime una canción que te emocione.

"Y sin embargo", de Joaquín Sabina.

. ¿Frío o calor?

Frío.

- ¿Con qué receta te gusta sorprender a tus invitados?

Cebollas rellenas de atún al modo asturiano.

- ¿Qué hay después de la vida?

Creo, racionalmente, que otra vida.

- ¿A quién te gustaría ver en esta sección?

A Manuel Chouciño, párroco de Lérez.

- Y por último, ¿qué vas a hacer en cuanto acabe la entrevista?

Seguir con toda mi desaforada vida social.

Para Chano, Pontevedra sabe a albariño entre las nieblas de agosto, huele a aliento del norte, es de color muy luminoso y suena a saludos afectuosos. Definitivamente, Chano Otero siente Pontevedra.

EL CUESTIONARIO

  • Nunca salgo de casa sin... mis gafas y mi móvil.

  • En mi nevera siempre hay... agua con gas.

  • En mi armario destaca... la colección de camisas.

  • La edad es... la acumulación de experiencia y el recuerdo del fin.

  • Creo en... Dios.

  • El año que marcó mi vida fue... 1984.

  • El mejor regalo que me pueden hacer es... un Reserva de Ribera del Duero.

  • Mi lugar en el mundo es... Pontevedra.

  • Si no pudiese vivir en Pontevedra viviría en... Santiago de Compostela.

  • Mi momento favorito del día es... el atardecer.

  • Pontevedra tiene alma de... jolgoriosa excentricidad.

 

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