El Concello de Poio celebró este miércoles una junta de seguimiento del Servicio de Atención Temprana, un recurso que se puso en marcha el pasado mes de marzo gracias a la colaboración con la Consellería de Política Social. El encuentro sirvió para hacer balance de los primeros meses de funcionamiento y también para trazar los objetivos del próximo año.
En la reunión participaron el alcalde, Ángel Moldes, y las concejalas de Bienestar e Igualdad, Nati Torres, y de Cultura y Educación, Natalia Sabarís. También estuvieron presentes las profesionales del servicio y personal de los departamentos de Servicios Sociales y Desarrollo Local.
En apenas siete meses, el servicio realizó 599 intervenciones, sin listas de espera y con un tiempo medio de acceso inferior a una semana.
Una respuesta que fue valorada como "rápida y eficaz" que ya está marcando un cambio en la vida de más de 50 niños menores de 6 años. La edad media de entrada en el servicio se sitúa entre los 4 y 5 años, y las primeras consultas se centran en la valoración y diagnóstico, para luego diseñar intervenciones personalizadas para cada caso.
Además del trabajo directo con las familias y centros educativos, desde la Unidad también se pusieron en marcha otras acciones comunitarias, como formaciones para profesorado, charlas en escuelas infantiles y en el centro de salud sobre desarrollo motor, y talleres.
La Unidad de Atención Temprana de Poio, la primera en el municipio, es un servicio público y gratuito que tiene como objetivo detectar e intervenir lo antes posible en dificultades en el desarrollo infantil. Cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por una psicóloga, una logopeda, una terapeuta ocupacional y una fisioterapeuta pediátrica, que trabajan desde la Casa Rosada.
Durante la reunión, se destacó el impacto positivo del servicio y su valor como apoyo fundamental para el desarrollo de la infancia y para las familias. "Este servizo supón un antes e un despois para moitas crianzas e para as súas familias. A Atención Temperá é unha oportunidade real que estamos orgullosos de ofrecer", destacó el alcalde Ángel Moldes.
Un sentimiento compartido por las familias usuarias, que en las encuestas valoran muy positivamente el funcionamiento del servicio, señalando que los objetivos de las intervenciones son útiles y ayudan a comprender mejor las necesidades y fortalezas de sus hijos.
Mirando hacia el futuro, el objetivo del Concello es continuar reforzando la prevención y la sensibilización, especialmente en el trabajo con escuelas infantiles y profesorado. "Son ellos quien están a diario con los niños y tienen un papel clave en la detección temprana de posibles dificultades", explicaron las profesionales del servicio, que también subrayaron que los avances son más visibles cuando escuela y familia trabajan en coordinación.
El alcalde cerró la reunión señalando que con iniciativas como esta, "Poio avanza cara a un concello máis xusto, inclusivo e comprometido co benestar das familias, apostando por servizos públicos de calidade e accesibles para toda a veciñanza".