Cruz Roja atendió a lo largo del año 2012 a 123 personas en Pontevedra a través del programa 'Sen Teito', concebido para "intentar mejorar la calidad de vida de las personas que viven en la calle para ofrecerles apoyo desde una perspectiva de atención integral, promoviendo que el sujeto sea el agente activo de su propio proceso de cambio y/o desarrollo".
Según ha informado Cruz Roja, de las personas atendias 97 eran hombres y 26 mujeres. La entidad social se acercó a ellas a través de su sede en la calle Padre Gaite, en la calle o en recursos sociales como comedores o albergues para explicarles los distintos servicios sociales existentes en la ciudad.
De todas estas personas atendidas, ayudaron a nueve a mejorar sus condiciones de vivienda. Algunos comenzaron a vivir en una pensión o en habitaciones realquiladas de pisos compartidos, debido a que mejoraron su condición económica. Otros se incorporaron a programas de rehabilitación o centros de atención social.
A lo largo del año 2012 se puso en marcha una actividad de atención en la calle en la que un grupo de voluntarios realizan una salida un día por semana en horario de noche en las zonas de Campolongo, Pasarón y otros puntos de la ciudad. Con ello se pretende un acercamiento a las personas que se encuentran y viven de forma estable en las calles de Pontevedra, siendo Cruz Roja la que se acerca a su espacio con el fin de favorecer el acceso a los recursos, actuando como puente entre estas personas y los distintos dispositivos de atención.
Además, en estas salidas se les entrega café con leche caliente y algo de bollería dulce y salada. A lo largo del 2012 un equipo de cuatro voluntarios realizó 30 salidas y atendió a un total de 244 personas.
Otro de los objetivos del programa consiste en ofertar actividades estables de ocio y de interés para este colectivo con el objetivo de lograr un acercamiento a los recursos sociales existentes. Con este fin se celebraron 13 talleres de temática socioeducativa con la participación de 101 personas en total y con una media final de siete personas por taller.
Durante los meses de invierno también se realizaron entregas de material para protegerse del frío ante las bajadas de temperaturas, desde mantas a sacos de dormir, gorro, bufanda, guantes y ropa interior térmica y calcetines.