Socialistas y populares cruzan acusaciones en el Parlamento por el nuevo centro de salud de Poio

Poio
21 de noviembre 2025

Entre reclamaciones, responsabilidades cruzadas y promesas pendientes, el nuevo centro de salud de Poio continúa, por el momento, en el tablero de la política local y autonómica

Comisión de Sanidade no Parlamento de Galicia
Comisión de Sanidade no Parlamento de Galicia /

La construcción de un nuevo centro de salud en Poio volvió este martes al debate político en el Parlamento gallego.

La diputada socialista Paloma Castro reclamó a la Xunta que incluya la obra en los próximos Presupuestos "con nombres y apellidos", recordando que se trata de una "demanda histórica" del vecindario de un municipio que supera los 17.000 habitantes y que llega a duplicar esa cifra en verano.

Castro advirtió de que el actual ambulatorio de Anafáns "carece de espacio tanto para pacientes como para profesionales", lo que impide ofrecer especialidades básicas como fisioterapia, odontología o nutrición, obligando a derivar estos servicios a Pontevedra. Aseguró, además, que la falta de personal mantiene sin cubrir varias plazas y provoca una "lista de espera creciente" y un promedio de "1.400 pacientes por médico".

Paloma Castro, deputada do PSdeG-PSOE
Paloma Castro, diputada socialista     PSdeG-PSOE

La parlamentaria acusó el PP de haber usado en el pasado la promesa de un nuevo centro como "arma electoral", recordando que en 2021 se había anunciado un edificio de 2.289 metros cuadrados que, según dijo, "sigue sin ninguna señal de iniciarse" a pesar de existir terrenos disponibles.

Aprovechó también para cargar contra el actual alcalde popular: "Dos años y medio después, el proyecto continúa paralizado", ironizando con la "agilidad" que, a su juicio, sí si vio en otros concellos gobernados por el PP.

Por su parte, la portavoz de Sanidad del Grupo Popular, Encarna Amigo, defendió el "compromiso firme" de la Xunta con la obra y aseguró que el nuevo centro será una realidad "en el momento en que haya una parcela viable". Amigo responsabilizó al anterior gobierno municipal —BNG con el apoyo del PSdeG— de dejar "una situación compleja" al adquirir una parcela en Campelo "sin abastecimiento, sin saneamiento, sin accesos y que requiere un viario nuevo".

La diputada popular insistió en que el SERGAS ya había advertido de la necesidad de un plan especial para urbanizar la zona y dotarla de servicios, algo que "no se hizo", según señaló.

Defendió que la Xunta dispone desde 2021 de un proyecto para un edificio de 2.300 metros cuadrados con consultas médicas y de enfermería, pediatría, fisioterapia, salud bucodental y matrona, y que "lo único que falta es un terreno apto", algo en lo que, afirmó, "el actual gobierno municipal ya está trabajando".

Encarna Amigo, deputada do PP
Encarna Amigo, diputada popular PP de Galicia

El BNG votó a favor de la iniciativa de los socialistas y acusó la Xunta y al PP de "echar balones fuera" en Sanidad y "culpar siempre a los demás" cuando, en este caso, "la responsabilidad es única y exclusivamente del Partido Popular" que, según dijo la diputada nacionalista Montse Prado "el problema que tiene es que es una parcela que compró el Concello de Poio cuando estaba gobernado por el BNG".

Entre reclamaciones, responsabilidades cruzadas y promesas pendientes, el nuevo centro de salud de Poio continúa, por el momento, en el tablero de la política local y autonómica, a la espera de que Xunta y Concello alcancen un acuerdo que permita desbloquear definitivamente el proyecto.