La calle Médico Ballina, en la parroquia pontevedresa de Lérez, vivió en la tarde de ayer, martes 9 de decembro, momentos de sorpresa y expectación tras el hallazgo de un artefacto explosivo antiguo y oxidado en el desván del tercer piso del inmueble número 1.
La Policía Nacional desplegó un dispositivo especial, movilizando a los TEDAX, para asegurar la zona y retirar el objeto.
La anécdota central de esta historia viene de la mano de María Teresa Calvo, propietaria de dos viviendas en el inmueble, quien relata con cierta incredulidad la aparición del artefacto.
María Teresa Calvo reconoce que la amplia presencia policial la "sorprendió, claro, por supuesto", al llegar a las proximidades de su casa cuando venía del centro de la ciudad durante la tarde.
Según su relato, fue una de las inquilinas del tercer piso la que, mientras guardaba muebles en el desván, descubrió el objeto "detrás de un arcón de congelación". Inmediatamente, la inquilina alertó al 112, activándose el protocolo de emergencia.
La propietaria recuerda que "ahí vivían militares hace muchos años, como treinta años por lo menos. Alquilaron el piso a mi hermana, que ya murió".
Afirma que "yo limpié el desván", cuando se marcharon los militares, explica, "y había cosas de militares. Ropa, chapas, cinturones... Tiramos con todo a la basura hace treinta años".
Es categórica al afirmar: "Entonces no vimos ningún artefacto", aunque reconoce que entre todos los desechos tampoco era fácil percatarse de su presencia.
"No tengo ni idea de cómo llegó ahí. Ni idea, no sé", afirma la mujer sorprendida, "nunca pensé que había un artefacto explosivo".

Los agentes, que acudieron con equipos especiales y artificieros, según confirmó la propietaria, le informaron de que el objeto era "algo grande, que no era una bala, ni una cosa pequeña".
La Policía Nacional continúa con la investigación para determinar la naturaleza exacta del artefacto y las circunstancias de su aparición.
