Supervivientes a un paro cardiaco celebran el regreso a la vida: "Estuve en coma mes y medio"

Pontevedra
24 de abril 2026
Actualizada: 18:56

Cerca de 150 personas participaron en la 'xuntanza' organizada por la Unidad de Rehabilitación Cardíaca de Montecelo y la asociación Pontecorazón, donde hicieron ejercicios de fuerza, yoga y juegos

Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada en el Parque da Xunqueira de Alba
Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada en el Parque da Xunqueira de Alba / Sergio Guillermo Lourés Miranda

La Unidad de Rehabilitación Cardíaca de Montecelo y la asociación Pontecorazón celebraron este viernes su tercera 'xuntanza' al aire libre en el Parque da Xunqueira de Alba.

La jornada se desarrolló de 9:30 a 14:00 horas, con la participación de cerca de 150 personas supervisadas en todo momento por el equipo del hospital. Unos 20 completaron la carrera de 10 kilómetros y el resto participó en la caminata de 5 kilómetros.

Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada no Parque da Xunqueira de Alba
Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada no Parque da Xunqueira de AlbaSergio Guillermo Lourés Miranda

Para terminar la jornada, las personas asistentes realizaron ejercicios de fuerza, estiramientos, yoga, relajación y juegos populares.

La jornada incluyó también un espacio dedicado a la gastronomía saludable, con la elaboración de una vianda especial por el chef Javier Olleros, del restaurante Culler de Pau (dos estrellas Michelin).

Montserrat Rebollido, de 55 años, es una de las pacientes que ha sido ayudada por el equipo de la unidad de Montecelo y de la Asociación Pontecorazón después de sufrir un infarto.

Recuerda que estaba preparando el cumpleaños de su hijo mayor cuando empezó a sentir una presión muy fuerte en el pecho. "Pensé que era el sujetador, que me apretaba, y al bajar las escalaeras ya me quedé allí sentada. Estaba con el abanico, era junio y parecía un golpe de calor. pero yo sólo notaba una presión tan grande como si me estuvieran pisando", cuenta. Su hijo llamó a la ambulancia y, "una vez me subieron, no me enteré de nada más". 

Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada en el Parque da Xunqueira de Alba
Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada en el Parque da Xunqueira de AlbaSergio Guillermo Lourés Miranda

Según le explicaron los especialistas, sufrió un infarto y, cuando le pusieron el stent, sufrió una trombosis, siete arritmias y parada, que le dejó la función cardíaca a un 10%. "Estuvieron reanimándome sobre 30 minutos", señala.

"Estuve en coma sobre mes y medio. Me despertaban de vez en cuando, pero no me acuerdo de nada, lo sé por lo que me contaron los médicos y mi familia", recuerda.

El episodio le hizo estar en la UCI "mucho tiempo" y perder toda la musculatura. "Una máquina me movía al sillón y del sillón a la cama. Vino una fisio, empezamos a hacer ejercicio y cuando salí de allí, fui en andador", afirma.

Pasó por la rehabilitación en O Salnés para después incorporarse a la unidad de Montecelo, donde le recomendaron cambiar los hábitos de vida.

Montserrat fumaba y vivía con mucho estrés. Había cuidado a su madre, que falleció de cáncer de mama con solo 54 años, y cuando sufrió el infarto, quien padecía la enfermedad era su padre. "Fumaba mucho más al pensar en volver a pasar por lo mismo", explica.

Ahora, ha cambiado su vida para que no le vuelva a pasar. "Tabaco fuera, empecé a hacer deporte, a llevar una alimentación sana y para adelante", señala, añadiendo que también ha pasado por la psicóloga para trabajar "el miedo a que se me apagara el corazón durmiendo. Es un mecanismo de defensa, cada vez que despierto digo: 'vale, estoy aquí'", reflexiona.

Experiencia totalmente diferente fue la que vivió Álvaro Carou, corredor de 47 años y maratoniano popular, que sufrió un infarto en el mes de diciembre. Cuenta que estaba corriendo su 17º maratón y, a unos 400 metros de la meta, sufrió una parada cardiorespiratoria y estuvo varios minutos en muerte clínica.

Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada en el Parque da Xunqueira de Alba
Xuntanza de Rehabilitación Cardíaca celebrada en el Parque da Xunqueira de AlbaSergio Guillermo Lourés Miranda

"Soy una persona que se cuida mucho desde hace años y con entrenador profesional. Entrenaba con alguien que me llevaba los entrenamientos, nutricionista... Todo", explica, afirmando que "estas cosas pasan, le pueden ocurrir a cualquiera".

Ahora "estoy haciendo la rehabilitación con el equipo que tienen aquí en Pontevedra", afirma. "Nos van adaptando el programa a cada paciente. Yo vengo tres días a la semana, dos de ellos con entrenamientos monitorizados, con bicicleta o cinta, y cada semana nos van subiendo la intensidad. El tercer día es de charlas, donde hablamos de hábitos cardiosaludables, de medicamentos que tomamos, del corazón, gestión de estrés y de miedos… Un poquito de todo lo que nos pasa ahora. Es difícil volver al día a día", explica.

Pese a todo, con permiso de los cardiólogos corre dos veces por semana. "Ha ido muy bien todo y estoy muy agradecido a esta gente. Ahora, a volver a la vida. Entramos siendo bebés con muchos miedos y ahora salimos mayores de edad a buscarnos la vida nosotros solos. Estoy feliz", admite, "no voy a poder volver a hacer exactamente lo mismo que hacía a las mismas intensidades, pero sí que me dicen que podré volver a correr algún maratón. Veremos si nuestra cabeza lo permite".

En el caso de Andrés Muñiz, cunicultor y corredor aficionado de 71 años, el susto le llegó después de jubilarse. "Decidí cuidarme y retomar el deporte que hice en mi juventud. Hice atletismo, saltaba pértiga y, durmiendo, me pegó el infarto", recuerda.

El episodio le llevó a la unidad de cardiología de Montecelo, donde "tuve la gran suerte de dar con un equipo maravilloso, que nos cuida como oro en paño", subraya. Para Muñiz, "hoy es un día felicícismo porque, de alguna manera, fue de prueba. Corrí y me encontré muy bien, y después, estar rodeado de esta familia... No puedo decir nada más que gracias a todos".

Por parte de Pontecorazón, su presidente, Pedro Báez, resumió que la jornada "fue todo un éxito de convocatoria" y admitió que, desde la organización "estamos encantados con la gente que ha colaborado con todos nosotros", concluye.