Suspenden por segunda vez un juicio contra una acusada de estafar y robar a la persona dependiente a la que cuidaba

Pontevedra
02 de febrero 2021

La víctima quedó en una situación económica "muy delicada y precaria". La dejó sin dinero ahorrado y sin las joyas que destinaba a pagarse el coste de la atención y ayuda de terceras personas que necesita "imperiosamente. El juicio se ha vuelto a fijar para el 25 de febrero

Audiencia Provincial de Pontevedra Mónica Patxot

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha vuelto a suspender este martes el juicio previsto contra R.P.F, una acusada de robar joyas y dinero a la mujer dependiente a la que cuidaba, que quedó en una situación económica "muy delicada y precaria". La dejó sin dinero ahorrado y sin las joyas que destinaba a pagarse el coste de la atención y ayuda de terceras personas que necesita "imperiosamente" para la gran mayoría de actos de su vida, incluidos los más básicos de higiene y físicos. 

La vista ya se aplazó en noviembre porque las partes estaban negociando un acuerdo de conformidad y se había señalado para este martes, pero tampoco ha podido celebrarse porque la acusada se puso enferma. La Audiencia recibió este lunes un informe médico que acredita que está enferma

El juicio se ha vuelto a fijar para el 25 de febrero. Ese día, la acusada deberá rendir cuentas por unos hechos por los que la Fiscalía pide que sea condenada a nueve años y medio de prisión, cinco años como autora de un delito continuado de robo con fuerza y cuatro y seis meses por un delito continuado de estafa. 

Además, el ministerio público pide que pague una multa de 4.320 euros e indemnice a su víctima con 49.955,66 euros, de los que 10.450 se corresponden con dinero obtenido a través de las transferencias fraudulentas; 16.505,66  por el valor de joyas sustraídas, vendidas y no recuperadas (13.754,72 + un 20% por el valor de afección o apego a las joyas familiares); y 23.000 por dinero retirado de una cuenta de la acusada; además de todas aquellas cantidades que se acrediten en el juicio por todos los daños y perjuicios sufridos.

La acusada, R.P.F., trabajó en casa de su víctima en Pontevedra entre junio de 2017 y abril de 2018 (con contrato de octubre a marzo), realizando labores del hogar y de cuidado personal de su jefa, que tiene muchos problemas de salud y muy graves dificultades de movilidad, por lo que debe desplazarse necesariamente en silla de ruedas, y es dependiente para muchas tareas básicas de la vida diaria.

Para realizar sus quehaceres la acusada disponía de unas llaves de la vivienda y tenía acceso a todas las dependencias de la casa. En muchas ocasiones también acompañaba a su jefa a gestiones bancarias o le ayudaba a realizarlas personalmente por lo que, debido a la buena relación y confianza existente entre ellas, le facilitó el PIN de su tarjeta bancaria y las claves de acceso a su banca electrónica

Por esa buena relación, pese a que en abril de 2018 dejó de trabajar con ella, solía visitarla regularmente. Además, se quedó con una copia de las llaves sin autorización

Aprovechándose de las graves dificultades físicas de la dueña, de la familiaridad y apego con la misma, de que conocía sus horarios de paseos de mañana y tarde, del libre acceso que tenía a todas las habitaciones de la casa mientras trabajó allí y de la facilidad para seguir visitando el domicilio después, de que disponía de llaves para acceder al domicilio y de que tenía acceso a la llave de la caja fuerte, sin contar en ningún momento con el conocimiento y consentimiento de la dueña, realizó 23 transferencias de dinero mediante banca electrónica desde su cuenta, se fue apoderando de las joyas y objetos de valor que  guardaba en la caja fuerte -vendió en dos establecimientos de compraventa de Pontevedra- e hizo uso de la tarjeta de crédito para extraer dinero.