La asociación vecinal Estriceres, de la parroquia pontevedresa de Lourizán, reitera su preocupación por el intenso tráfico de vehículos pesados que circulan diariamente por la PO-546, conocida como la carretera vieja de Marín.
Los residentes advierten que la situación se agrava en días de lluvia, cuando se reduce la visibilidad y aumenta el peligro para los viandantes, especialmente ante la proximidad de parques infantiles y centros educativos, con escolares afectados por el paso continuo de camiones, en algunos casos, a elevada velocidad.
Los vecinos critican que las reformas que se están acometiendo en la vía resultan insuficientes y no se han tenido en cuenta las necesidades de seguridad reclamadas por los residentes a las administraciones.
Señalan que, a diario, el tráfico de vehículos de gran tonelaje es continuo para trasladar material a la fábrica de Ence.
Lamentan la falta de implicación por parte de las administraciones, a pesar de los reiterados avisos sobre riesgos y accidentes frecuentes en la zona.
Recuerdan el atropello mortal que se producía en Estribela en 2021 y demandan actuaciones inmediatas para evitar nuevas tragedias, instando públicamente a reforzar la protección de peatones y residentes.
En caso de que no detecten cambios, afirman que adoptarán medidas más drásticas por parte del vecindario.