La parroquia de Salcedo vivió este fin de semana una jornada que pasará a sus anales. Teresa Covelo Lores, hasta ahora vicepresidenta, fue elegida de manera unánime como nueva presidenta de la Comunidad de Montes Vecinales en Mano Común de Salcedo.
Pone rostro al tan anunciado relevo generacional tras quince años de mandato de Fernando Pintos Pereira.
La Casa Verde quedó pequeña para los más de cien comuneros que acudieron a una asamblea cargada de emoción, simbolismo y también de proyectos de futuro. La candidatura encabezada por Covelo, la única presentada, recibió un apoyo casi total —tan sólo dos abstenciones— en un clima en el que quedó patente el respaldo vecinal a la que será la primera mujer en tomar el timón de la entidad.
En su primer discurso como presidenta, Covelo agradeció la confianza de la comunidad y destacó la labor de todas las juntas rectoras que, desde los inicios, contribuyeron a recuperar y proteger el monte de Salcedo. La nueva mandataria se comprometió a seguir trabajando con el mismo equipo —excepto una nueva incorporación— y a mantener las líneas de defensa del patrimonio natural y social que marcaron la etapa anterior.
Su intervención incluyó también uno de los momentos más emotivos de la tarde como fue la propuesta, aprobada por unanimidad y entre aplausos, de nombrar Fernando Pintos primer Presidente de Honor de la Comunidad de Montes. Un gesto que sorprendió al propio Pintos y que simboliza la continuidad basada en el respeto mutuo y en el trabajo compartido.
La asamblea fue también un homenaje al presidente saliente. Antes de ceder el testigo, Pintos presentó un completo informe de su gestión durante quince años marcados por la movilización ciudadana, la recuperación del monte de manos de los militares de la Brilat, la oposición a la zona de seguridad y un ambicioso proceso de puesta en valor del territorio comunero.
La asamblea concluyó con la proyección de un documental sobre la lucha de Salcedo por la defensa de su monte, un recuerdo vivo de la unidad vecinal que evitó que el Ejército condicionara la vida de la parroquia.
Ya en su discurso de despedida, Pintos agradeció la confianza y el apoyo recibidos y puso en valor a solidaridad y la unión que, a su juicio, definen a la comunidad. Le deseó lo mejor a la nueva presidenta, de quien afirmó que está "sobradamente preparada" para liderar el cambio generacional, y mostró su disposición a seguir colaborando como asesor cuando sea preciso.
La jornada sirvió también para aprobar —de nuevo por unanimidad— el deslinde consensuado con el Concello de Vilaboa y un convenio por el cual la Comunidad cede durante tres años varios terrenos al Club Ciclista Farto para el entrenamiento del equipo infantil.