Toda la "ciudad compacta" será zona de bajas emisiones antes de 2023

Pontevedra
02 de febrero 2022

De esta manera, todo el núcleo urbano -incluidos los barrios de Monte Porreiro, Mollavao, A Parda y O Burgo- pasarán a ser zonas de bajas emisiones. O más claramente, todo lo que no sea una de las quince parroquias del rural. Esta medida, que debe estar en vigor antes de 2023, está recogida en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible cuya redacción está ultimando el Concello

Circulación por las calles de Pontevedra
Circulación por las calles de Pontevedra / Mónica Patxot

Pontevedra se adaptará a la nueva ley de cambio climático creando una zona de bajas emisiones. Es una de las opciones que figura en este texto normativo, que obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a adoptar medidas para restringir el tráfico.

Así, el Gobierno insta a las ciudades a limitar el acceso, circulación o estacionamiento de vehículos para mejorar la calidad del aire y reducir la emisión de gases de efecto invernadero. 

Pero en el caso de la ciudad del Lérez, el gobierno municipal ha optado por convertir a toda la "ciudad compacta" en una zona de bajas emisiones, al entender que limitarla a un área específica crearía "agravios" entre ciudadanos, según el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores.

De esta manera, todo el núcleo urbano -incluidos los barrios de Monte Porreiro, Mollavao, A Parda y O Burgo- pasarán a ser zonas de bajas emisiones. O más claramente, todo lo que no sea una de las quince parroquias del rural que hay repartidas por el municipio.

Esta medida, que debe estar en vigor antes de 2023, está recogida en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) cuya redacción está ultimando el Concello y que saldrá a exposición pública, previsiblemente, a finales de este mes de febrero.

"Hai pouco tempo", ha reconocido Fernández Lores, que ha explicado que Pontevedra ha optado por esta vía tras descartar las otras dos posibilidades que recoge la ley: o cobrar por entrar en estas zonas o prohibir el acceso a vehículos sin distintivo ambiental ECO.

En la práctica supondrá "seguir avanzando no modelo Pontevedra", ha aclarado el regidor, y tomar medidas para reducir el tráfico en la ciudad a los "necesarios", eliminando toda la circulación de paso o en continua búsqueda de aparcamiento.

Lores ha señalado que el gobierno municipal prefiere que "toda a cidade teña as mesmas condicións", fomentando una urbe "democrática, accesible, inclusiva e de alta calidade de vida", manteniendo la configuración existente "e ir acadando novos obxectivos".

Estos objetivos, ha defendido el alcalde, estarán recogidos en el PMUS, y supondrán "reducir o tráfico nas zonas onde hai máis". Para eso, ha abogado por "mellorar a circunvalación" y las conexiones con la ciudad para que no entre en la ciudad todo ese tráfico de paso.

El alcalde ha defendido que "isto é o que levamos facendo 22 anos" porque en Pontevedra "sabíamos o que ía a pasar e nos adiantamos", evitando que ahora, como deben hacer muchas ciudades, haya que adoptar medidas "de xeito traumático".