La lucha contra los incendios forestales tiene un nuevo aliado en los montes de Pontevedra. Seis caballos de la Unidad de Caballería del Cuerpo Nacional de Policía patrullan a diario entre 40 y 50 kilómetros con fines preventivos y disuasorios para evitar que lleguen a producirse fuegos. No tienen encomendadas las tareas de extinción, sino solo de vigilancia y alerta en caso de que detecten fuego o la presencia de algún incendiario
El dispositivo se puso en marcha el pasado 10 de julio y durará, según las previsiones, hasta el 31 de agosto. Hasta entonces habrá desplegado en todo Galicia un Subgrupo de Caballería de la Policía Nacional compuesto por doce jinetes con sus caballos y dos policías de apoyo, bajo los órdenes de un subinspector. La mitad del operativo tiene su base de operaciones en la Comisaría de Pontevedra y la otra mitad en Santiago de Compostela.
Paula Castro es una de las policías asignadas a la zona de Pontevedra y explica que este operativo se repite este verano después del resultado "satisfactorio" del primer año en que estuvo activo, 2013. Hasta el momento, no se han encontrado con ninguna situación conflictiva ni se han visto obligados a enfrentarse a ningún incendiario, de modo que el balance es positivo.
Desde su sede de operaciones en la Comisaría de Pontevedra, los caballos pernoctan en una hípica de la parroquia de Marcón y destinan los días a patrullar los montes pontevedreses con especial incidencia en los de Pontevedra, Marín, Vilagarcía, Ponteareas, Vigo y también se desplazan hasta la provincia de Ourense. Tras recorrer entre 40 y 50 kilómetros por servicio, regresan a descansar.
"Nuestra labor es mayormente preventiva, ver que no pasa nada y si encuentras a una persona en actitud sospechosa, dar aviso", indica la agente. Para garantizar que su misión se cumple, siempre patrullan de dos en dos y el horario específico de sus paseos a caballo por los montes se fija en función de las necesidades del operativo global de lucha contra el fuego, la 'operación Lumes'.
Cada mañana se desplazan en camión hasta la zona en la quehan sido requeridos y, una vez allí, recorren zonas de difícil acceso para otro tipo de efectivos de prevención contra el fuego y prestan especial atención a las parroquias de especial vigilancia que ha marcado la Xunta de Galicia, que dirige el operativo global contra el fuego. En función de las necesidades de cada día, patrullan todos de mañana, de tarde o repartidos en dos turnos de ocho horas e incluso podrán darse días en que se les designen zonas de patrullas nuevas.