Nuevo paso en el deseo municipal por liberar los terrenos de la Xunqueira de Alba. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comunicado por escrito al Concello que acepta trasladar su centro de exámenes al polígono industrial de O Campiño.
En un oficio remitido al gobierno municipal, los responsables de la DGT afirman que "no hay inconveniente" para cambiar de sitio estas instalaciones y aceptan, eso sí con condiciones, los terrenos propuestos por el Concello.
"É unha boa noticia", ha señalado el edil responsable del área de infraestructuras, César Mosquera, que ha explicado que las dos parcelas que el Concello cederá a Tráfico suman un total de 8.019 metros cuadrados, suficiente para cubrir las necesidades de la DGT.
Mosquera ha explicado que habrá que "mirar" la fórmula jurídica más adecuada para la cesión de estos terrenos, que obligará a realizar una serie de tramitaciones administrativas.
Así, entre otras cuestiones, el Concello tendrá que reconfigurar las dos parcelas que ha ofrecido al organismo estatal, dividiendo en dos una de ellas y creando un solar único con esos 8.019 metros cuadrados, en la Rúa Monte Louredo, cerca de la base aérea del polígono.
Además, Tráfico acepta asumir el coste del traslado y de la construcción de su nuevo centro de exámenes, pero no la inversión necesaria para demoler sus instalaciones en la Xunqueira de Alba y para renaturalizar todo este espacio.
Estos 6.875 metros cuadrados quedarían en manos del Concello, que tiene la intención de ejecutar una actuación similar a la realizada por la Deputación de Pontevedra tras la retirada de su parque de maquinaria y de la imprenta provincial.
"O importante é que desde a DXT ven con bos ollos esta mudanza", ha señalado el concejal nacionalista, que ha recordado que la negociación con Tráfico para liberar los terrenos que ocupa actualmente comenzó en el año 2023.
Para César Mosquera es un "avance significativo" en la recuperación de todo este espacio natural. "O noso horizonte está aí e é ver toda a xunqueira libre destas concesións", ha sostenido, quedando tan solo el visto bueno de la Xunta para alguno de sus equipamientos.