CC.OO. y UGT protagonizaron una manifestación conjunta con motivo del Primero de Mayo, que partió de la plaza de A Ferrería para finalizar ante la Subdelegación del Gobierno.
En la marcha convocada por estos dos sindicatos se encontraban trabajadores de entidades que están sufriendo durante estos días conflictos laborales de distinto tipo.
De esta forma, se encontraba un grupo de empleados del Parque de Maquinaria de la Deputación con una pancarta en la que culpan a la presidenta Carmela Silva y al vicepresidente César Mosquera de querer privatizar el servicio. También en la marcha, varios trabajadores de Tragsa portaban una pancarta denunciando el ERE y también representantes del comité de empresa de Elnosa llevaban una pancarta rechazando el cierre de la factoría en Lourizán. Otro grupo de trabajadores de Ence reclamaba la defensa del empleo industrial en la comarca.
Ramón Vidal, secretario comarcal de UGT, reclamó en su discurso la creación de un tejido empresarial en Pontevedra para evitar la actual precariedad laboral. Vidal apunta que un elevado número de hogares del municipio sufren dificultades para llegar a fin de mes, según los datos de la EPA. Y señaló que Pontevedra no puede continuar dependiendo del sector servicios y de la hostelería, que es un sector que se sostiene con contratos temporales.
Además, los dos sindicatos reclaman la derogación de la última reforma laboral impulsada por el Partido Popular.
Por su parte, José Luis García Pedrosa, secretario comarcal de Comisiones Obreras, se refirió a la disminución de trabajadores en los actos del Primero de Mayo durante los últimos años. Una situación que relaciona con la posibilidad de que se cree un nuevo gobierno pero advirtió de la necesidad de que la clase trabajadora salga a la calle para marcar la línea de lo que deben hacer los gobernantes en el aspecto económico y laboral.