Conocer el tramo de la PO-308 que el ayuntamiento de Poio considera prioritario para la mejora de su seguridad viaria. Ese fue el objetivo de la reunión de la comisión técnica que este martes sentó a representantes municipales y de la Xunta de Galicia para abordar las actuaciones necesarias para avanzar en la mejora de la seguridad de esta carretera que une Pontevedra y Sanxenxo.
El Concello solicitó que por parte de la Agencia Galega de Infraestruturas se estudiara la implantación que requeriría la mejora de los tramos correspondientes a las parroquias de Raxó y Samieira, analizando si es posible encajar esa implantación en los terrenos que actualmente son ya de dominio público. En función del resultado del estudio desde la corporación municipal se priorizará uno de los tramos para comenzar por él la mejora de la carretera.
En este sentido, reclamaron que la Xunta de Galicia aportara los planos de la zona de dominio público asociada a la carretera, de modo que desde el ayuntamiento se conozcan los terrenos que será necesario gestionar para la ejecución de las obras.
La comisión acordó volver a reunirse para que la Xunta de Galicia le exponga el resultado de ese estudio el próximo 26 de marzo.
El Gobierno gallego desarrolla así el plan de trabajo acordado el pasado 17 de enero con la corporación municipal, y ratifica el compromiso adquirido con la mejora de la carretera PO-308 a su paso por los ayuntamientos de Poio y Sanxenxo.
En los últimos años, recuerda la Xunta, ya se actuó en esta carretera, incluso de urgencia cuando fue necesario, con más de 1,5 millones de euros invertidos en obras como la mejora de las intersecciones en la zona de Combarro, terminada en 2009 con una inversión de 1,4 millones de euros; o la renovación de la capa de rodadura en la denominada "curva dos cotos", con una aportación de 260.000 euros.