No es extraño que de vez en cuando aparezcan en las playas de la ría de Pontevedra ejemplares de diferentes especies de mamíferos marinos muertos. Pero el nuevo año ha comenzado con un aluvión de este tipo de sucesos, con la presencia en las playas más exteriores del municipio de Sanxenxo de dos delfines y una ballena sin vida.
El último avistamiento ha tenido lugar este lunes en la playa de Bascuas. Allí apareció el cuerpo de un delfín. Pero no fue el único ejemplar, a la arena de A Lanzada llegaron también sin vida el pasado fin de semana una ballena y otro delfín.
Las principales hipótesis sitúan a los temporales y el mar de fondo de los últimos días como los responsables de conducir los restos de estos animales hasta las playas. Unos casos bastante comunes pero que siempre generan curiosidad entre las personas que se los encuentran mientras dan un paseo.
Todos ellos han acabado varados en los arenales ya sin vida y con el cuerpo en avanzado estado de descomposición. Ahora son los técnicos de medio ambiente, científicos y trabajadores de Emergencias los encargados de coordinar la retirada de estos animales.
Desde el Concello de Sanxenxo, confirman que la retirada de los delfines se encuentra ya en marcha y se completará en las próximas horas, mientras que en el caso de la ballena tocará esperar algún tiempo más porque el operativo para levantar el animal es más complejo.