Una vez que prácticamente está terminado el programa para dotar de centros sociales al rural pontevedrés, el gobierno municipal está dispuesto a dar un "paso adiante" para seguir mejorando los equipamientos de las parroquias. Según avanzó este viernes el concejal Demetrio Gómez Junquera, el próximo objetivo será planear, de forma consensuada con los vecinos, una amplia red municipal de instalaciones deportivas.
El primer paso, avanzó, serán los campos de hierba sintética. Además del de Marcón, que ya está en funcionamiento, el Concello espera concluir el actual mandato con otros cinco campos de estas características, evaluando la situación de los existentes y la posible necesidad de construir alguno nuevo. Estarían situados en Campañó, Cerponzóns, Santa María de Xeve, Salcedo y Ponte Sampaio.
Se planificarán en base a tres criterios. Estas instalaciones no serán de uso exclusivo de una única parroquia, todas tendrán perspectiva municipal de forma que puedan ser empleados por cualquier ciudadano de Pontevedra y deberán contribuir para avanzar en el fortalecimiento de los nuevos de centralidad de las parroquias en los que se sitúen.
Los trámites más avanzados, según el coordinador del Rural en el gobierno municipal, son los de Campañó y Cerponzóns, en donde el Concello está ya en conversaciones con las respecticas comunidades de montes para la cesión de los campos de fútbol actuales; o en Salcedo, en donde el equipo de fútbol está buscando terrenos -cerca del pabellón- para la construcción de un campo alternativo al actual, que presenta una serie de problemas urbanísticos.
Por su parte, el campo de Gatomorto (Santa María de Xeve) ya es de propiedad municipal y se está negociando con los promotores de su recuperación para que sea una instalación que dé servicio a los dos Xeves y Verducido. En todo caso, la cuantiosa inversión necesaria para su rehabilitación es el principal escollo que presenta este campo.
Además, el Concello está pendiente de aclarar la situación del campo de fútbol de Ponte Sampaio por parte de Costas, ya que está situado en dominio público y la actuación que se podría realizar en él sería "máis branda" que el resto. Fuera de este plan, al menos por el momento, se quedaría el de Praceres, cuya continuidad está ligada al futuro del complejo industrial de Lourizán, al estar afectado por la misma caducidad de la concesión.
Con todos estos campos, el salto cualitativo en este tipo de instalaciones en Pontevedra "sería espectacular", según Demetrio Gómez Junquera. Junto a ello, dijo, se está estudiando una serie de actuaciones en los actuales pabellones deportivos "mirando cales son as súas necesidades" y, a partir de ahí, "veremos de actuar nuns ou noutros".