El proyecto Trazas de Pontevedra para la restauración y musealización de 18 yacimientos galaico-romanos de la provincia llegará al Congreso. Será a través del grupo parlamentario Confederal Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, que pide información sobre la afección que estas obras pudieron tener en el patrimonio histórico.
La formación alega que las actuaciones desarrolladas podrían llegar a vulnerar normativas como la Carta Internacional para la Gestión del Patrimonio Arqueológico, la Convención Europea para la protección del Patrimonio Arqueológico, la Ley 5/2016 del patrimonio cultural de Galicia o la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español.
Unidas Podemos registró dos preguntas parlamentarias a iniciativa del diputado gallego Antón Gómez Reino y la asturiana Sofía Castañón en las que recuerdan que el Consello da Cultura Galega y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), dependiente de la Unesco, emitieron dos informes desfavorables acerca de las actuaciones desarrolladas hasta la fecha. Además, se hacen eco de que colectivos culturales y de defensa del territorio denunciaron este caso.
Desde esta fomación política instan al Ministerio de Transportes y al Ministerio de Cultura, que promueve el proyecto en colaboración con la Deputación Provincial de Pontevedra, a "tomar medidas y a tener en cuenta las recomendaciones de estos informes para proteger los asentamientos castrenses galaico-romanos, adecuándose a la normativa vigente y priorizando la conservación y protección de los mismos antes que el interés turístico para evitar la pérdida o destrucción de valores y bienes del patrimonio histórico gallego".
El grupo parlamentario recuerda que el informe del Consello da Cultura gallega dictamina que las acciones de presentación e interpretación se desarrollan "sin contar con estudios pormenorizados que tengan la amplitud, profundidad y rigor necesarios". Además, añade que en su desarrollo, "se primó el disfrute sobre la protección, dando prioridad como criterio a la comodidad del visitante y al diseño efectista antes que a la retransmisión de los valores culturales de los castros objeto de la ruta (…) Tratando los castros como si fueran iguales y tractores turísticos más que como equipamientos culturales (…) No se otorgó preferencia a la protección y conservación".
El documento del Icomos esgrime que el programa de musealización no se ajusta a los "procedimientos garantistas de autorización previa que deben validar su adecuación y proporcionalidad a los fines previstos (…). Las soluciones a las inconcrecións detectadas en el proyecto se derivan a la ejecución de las obras, lo que supone un indudable riesgo para los bienes y una falta de previsión que debe ser exigible a toda actuación sobre bienes culturales".