La última lección ambiental del colectivo ecologista Vaipolorío se centró en la importancia del bosque de ribera, esa galería arbórea que debería acompañar al río Gafos en todo su recorrido.
Los voluntarios de esta asociación dedicaron la jornada del sábado a plantar árboles que garanticen la biodiversidad de todo el ecosistema fluvial, con la presencia de árboles y arbustos, de hoja caduca, adaptados a condiciones de inundación prolongada.
En las Rías Baixas la especie arbórea más extendida es el aliso (ameneiro), la más higrófila de todas las especies, que suele ocupar la primera línea del cauce; a continuación se sitúan los sauces (salgueiro) y fresnos (freixo), aunque también aparecen robles (carballos), castaños, avellanos (abeleiras) y abedules (bidueiros) o el laurel (loureiro).
En condiciones ideales, un bosque de ribera bien conservado debería comprender una banda de vegetación de entre 3 y 5 veces la anchura del río.