La preocupación por la elevada siniestralidad en el tramo de la carretera N-550 entre las parroquias de Alba y Cerponzóns se incrementa tras registrarse dos nuevos accidentes en pocos días.
Vecinas y vecinos, a través de la Asociación O Chedeiro, llevan años demandando la construcción de una rotonda en la intersección de la carretera N-550 con la PO-225 para conectar con la carretera de Vilagarcía.
Los residentes consideran que la creación de la rotonda es "imprescindible" para mejorar la seguridad tanto de conductores como de peatones.
Juan José Esperón, secretario de la Asociación de Veciños O Chedeiro de Cerponzóns, asegura que "isto é un perigo constante".
Según relata, "hai un medo crecente entre os residentes porque nunca saben en que momento poden atravesar a estrada sen risco de atropelo".
La situación "é insostible", subraya Esperón, quien recuerda que también se produjeron accidentes en el tramo antiguo junto a Ponte Malvar, por lo que insisten ante el Concello de Pontevedra y Estradas de Galicia para que acuerden una solución definitiva.
La velocidad excesiva de muchos conductores, que aprovechan para circular a más de 100 km/h por ese tramo, agrava el riesgo diario.
Entre las peticiones inmediatas del vecindario están la instalación de reductores de velocidad, el pintado de las líneas viales y mejoras en la señalización, pero recalcan que la construcción de la rotonda sería la medida que realmente sería determinante en este punto conflictivo.
La ruta constituye, además, paso habitual para peregrinos del Camino Portugués a Santiago y para escolares de la zona, por lo que reclaman "protección real para veciños, peregrinos e nenos que pasan todos os días por aquí".
