Vecinos de Campo da Torre unen esfuerzos para preservar la tradición de la alfombra floral del Viático

Pontevedra
27 de abril 2025
Actualizada: 28 de abril

Desde el acopio del serrín, tres meses atrás, hasta la confección del alfombrado en doce horas de trabajo colectivo, pasando por la recogida de flores, la selección de pétalos o el tintado de la sal

Preparación de la alfombra del Viático de los vecinos de Campo da Torre
Preparación de la alfombra del Viático de los vecinos de Campo da Torre / Pablo Ajuria

Los vecinos de Praza Campo da Torre, en el barrio pontevedrés de A Moureira, prepararon con dedicación la alfombra floral por la que en la mañana de este 27 de abril se encaminó la Procesión del Viático, que se celebra siete días después del Domingo de Resurrección.

Se requiere de un minucioso trabajo previo para crear la tradicional alfombra floral por donde pasaba la comitiva.

El proceso de preparación comienza aproximadamente tres semanas antes. Un grupo de vecinos se acercó hasta San Antoniño, en Barro, para recoger los sacos de serrín, que almacenaron en los bajos de la Plaza de Toros.

Durante los días previos, los jóvenes del barrio tamizan el serrín, filtrándolo para que quede lo más limpio posible, eliminando palos y restos que puedan entorpecer el diseño final.

En la última semana, las labores se intensificaron con la llegada de la sal y su tintado, así como las primeras flores y hojas que van trayendo los vecinos.

La misma mañana del sábado, se recogen las últimas flores, como es tradición, en los jardines del Castillo de Soutomaior.

Las tareas en el suelo comienzan el sábado por la tarde, en torno a las 16:30 horas, con la creación de una base de serrín extendido de manera uniforme y delimitada por palos metálicos que marcan la forma rectangular de la alfombra.

Sobre esta base, se colocan las plantillas de madera, que contienen los dibujos y moldes que darán vida a los diferentes diseños. En esta edición, todas las plantillas son nuevas, a diferencia de ocasiones anteriores en las que se reutilizaban los modelos de otros años.

Paralelamente, un grupo formado por las mujeres mayores del barrio, en un animado corrillo, se dedica a separar y agrupar las flores y pétalos.

Con las plantillas en su lugar, se rellenan los espacios marcados con sal tintada y pétalos de flores, creando así los motivos decorativos que adornarán la calle.

La actividad de montaje comienza el sábado por la tarde y se extiende hasta la madrugada, aproximadamente entre las 4:00 y las 6:00 horas de la mañana del domingo.

Durante este tiempo, en torno a un centenar de vecinos y amigos del barrio trabaja coordinadamente, con descansos para reponer fuerzas en el catering popular que montan en el acceso a la Plaza de Toros.