La tarde de este viernes 30 de enero fue una de las más intensas de la semana para los servicios de emergencias de Pontevedra a causa del temporal.
Según la información municipal, fue el día de la semana con más intervenciones, la mayor parte por la tarde y todas sin gravedad.
Una de las más complejas fue la inundación registrada en la calle Valdecorvos.
Además, varios coches resultaron dañados. En las calles Casimiro Gómez y Benito Corbal, los desplazamientos de contenedores causaron daños a vehículos estacionados.
En la avenida de Buenos Aires, a la altura de la playa fluvial, hubo constancia de la caída de árboles sobre el carril de circulación, causando daños a un vehículo en movimiento y a otro estacionado.
Según el balance oficial, hubo árboles caídos en un andamio de obras en la calle Prado Nuevo y un árbol cayó sobre a calzada en la PO-532.
Hubo constancia de desprendimientos en edificios y fachadas de varias calles. En la Rúa da Torre, fueron chapas sueltas con riesgo inminente de caída y en el edificio antiguo de Aguagest, una ventana rompió y cayó a la vía pública.
En un edificio abandonado de Cesar Boente se desprendieron uralitas y se soltaron tejas y en la nave de Pazó de la avenida de Marín también se soltaron uralitas con posible riesgo de caída.
Una persiana suelta con riesgo de caída generó peligro en la avenida de Vigo y una chapa lo hizo en la calle Condesa Pardo Bazán.
Muchos contenedores fueron desplazados por el viento e invadieron carriles de circulación en A Parda, la parroquia de Puente Sampaio, la calle Pintor Laxeiro y la avenida de Marín.
En la plaza de España el viento dejó un cartel del aparcamiento caído: en la avenida General Antero Rubin, cayeron vallas y señalización; en San Amaro, un vallado de obras; en la calle Cambria, una pérgola; y en la calle A Barca cayeron a la calle una mesa y una tumbona.