Veinte patrullas de la Brilat ya vigilan los montes gallegos

Pontevedra
14 de julio 2016

Desde este jueves ya están desplegadas las patrullas de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable (Brilat) que vigilarán los montes desde esta medianoche dentro de la "Operación Centinela Gallego 2016", desde el 15 julio y hasta el 15 de septiembre

Operación Centinela Gallego 2016 Mónica Patxot

Desde este jueves ya están desplegadas las patrullas de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable (Brilat) que vigilarán los montes desde esta medianoche dentro de la "Operación Centinela Gallego 2016", desde el 15 julio y hasta el 15 de septiembre. 

El contingente militar está compuesto por 20 unidades que realizarán su labor de prevención y vigilancia en un total de 32 municipios, repartidos en un total de siete distritos forestales, lo que no quita que se cubran otros ayuntamientos que se encuentren dentro del alcance visual de las patrullas o en su zona de tránsito.

No obstante, según precisaron desde la Brilat, se puede modificar la zona de despliegue cuando la situación lo aconseje por aparecer nuevas zonas de riesgo, previa solicitud de la Xunta.

Junto al general de la Brilat, Luis Cebrián Carbonell, la conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, acompañada por el director xeral de Ordenación e Producción Forestal, Tomás Fernández-Couto, asistieron este jueves al acto de salida oficial de las patrullas en la Base General Morillo, en la localidad pontevedresa de Figueirido. 

Cebrián Carbonell es el comandante de la fuerza desplegada y responsable militar en el campo, y su cuartel general es el órgano responsable para el planeamiento y conducción de la operación que se activa inicialmente en un nivel de esfuerzo medio lo que supone un total, entre el personal de las patrullas y el de seguimiento de la operación, de alrededor de un centenar de militares implicados diariamente.

Cabe destacar que en 2015 participaron a lo largo de toda la operación cerca de 600 militares, y se realizaron más de 700.000 kilómetros.

Como novedad este año, la capacidad de vigilancia aérea en el nivel medio se reforzará con drones pilotados por control remoto, con misiones de vigilancia y disuasión. 

La aeronave es un modelo Raven que se lanza con la mano y es propulsada con un motor eléctrico con una autonomía de 90 minutos. Cubre una distancia de unos 10 kilómetros desde una altura de entre 30 y 350 metros y va equipado en el morro con dos cámaras, que pueden ser de visión nocturna, lo que da una valiosa información en directo con imágenes y coordenadas de la zona por la que vuela.

El año pasado ya se desplegó este drone realizando un total de 40 vuelos.