Veinte personas desempleadas concluyen su formación en el Obradoiro de Emprego Ulla-Umia

Umia
08 de septiembre 2025
Actualizada: 14:43

La directora xeral de Formación de la Xunta y los alcaldes de Valga, Portas y Moraña clausuraron este mediodía el programa formativo

Obradoiro de emprego dual Ulla-Umia
Obradoiro de emprego dual Ulla-Umia /

Veinte personas desempleadas, entre ellas antiguos trabajadores forestales y carpinteros, han finalizado con éxito su participación en el Obradoiro de Emprego Dual Ulla-Umia, que se ha desarrollado en los municipios de Valga, Portas y Moraña.

El acto de clausura tuvo lugar este lunes al mediodía, con la participación de la directora xeral de Formación e Cualificación para o Emprego, Zeltia Lado, y el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera. También asistieron los alcaldes de los tres municipios, quienes quisieron acompañar a los participantes en el cierre de esta experiencia formativa y laboral.

El taller, financiado por la Xunta de Galicia con más de 412.000 euros, ha permitido a estas 20 personas no solo mejorar su cualificación profesional, sino también recibir un salario mientras realizaban trabajos de interés público en sus propias localidades. Una formación práctica y útil que marca la diferencia.

Los participantes se dividieron en dos especialidades: trabajos forestales y carpintería. En el ámbito forestal, aprendieron y trabajaron en la conservación de montes, repoblaciones y tratamientos silvícolas. En carpintería, realizaron tareas de mecanizado de madera, construcción de mobiliario, barnizado y mantenimiento de estructuras.

Durante nueve meses, su esfuerzo se ha traducido en mejoras concretas para sus comunidades.

Por ejemplo, en Portas recuperaron y limpiaron senderos en la Vía Verde, realizaron labores en parques como el de Outeiriño de Abaixo o el Mirador del AVE, y llevaron a cabo intervenciones en la playa fluvial. El equipo de carpintería, por su parte, acondicionó el albergue de peregrinos, reparó estructuras en Currás y Mondorio, y fabricó mobiliario urbano, incluida una pérgola para el parque de A Bouza.

En Moraña, el grupo forestal se centró en mantener rutas como las de Bouza-Grixó y A Alberguería, así como zonas verdes en la piscina municipal y el campo de fútbol de Buelo. También trabajaron en las emblemáticas carballeiras de Corrigatos y Santa Xusta. Los carpinteros se encargaron de mantener parques infantiles, reparar cerramientos y vallas, así como mejorar espacios como el pabellón deportivo del CPI Santa Lucía y la casa del maestro en Penagrande.

Además del trabajo realizado, el programa puso especial atención en la inclusión laboral de personas con más dificultades para acceder al empleo, como mujeres víctimas de violencia de género, personas con diversidad funcional o emigrantes retornados.

Esta iniciativa no solo ha supuesto una oportunidad laboral y formativa, sino también una forma de devolver valor a los municipios, cuidando sus espacios naturales y su patrimonio.

Una experiencia que demuestra que con formación, acompañamiento y esfuerzo, se pueden abrir nuevas puertas hacia el empleo y el desarrollo local.