El "inasumible" nuevo reglamento europeo de control de la pesca, que entró el vigor el pasado sábado 10 de enero, reunió este lunes a alrededor de 500 personas de las cofradías de las Rías Baixas en Cambados.
Representantes de una veintena de cofradías de las rías de Pontevedra, Arousa y Vigo se dieron cita en el interior de la lonja de Tragove. La protesta estaba convocada en el exterior, pero se cambió por la lluvia.
Acudieron representantes de las cofradías, entre ellos, el presidente de la Federación de Cofradías de la provincia de Pontevedra y patrón mayor de Bueu, José Manuel Rosas, y los responsables de Cambados, O Grove, Raxó, Cangas, A Illa o Portonovo, entre otros. También marineros y armadores.
El patrón mayor de la cofradía de Cambados, Alejandro Pérez, explicó a PontevedraViva que con esta convocatoria han querido manifestar el rechazo unánime del sector a "cuatro o cinco puntos que hay en este reglamento que entendemos que no son viables para esta flota" y que suponen "un agravio para este tipo de de embarcaciones de artes menores".
"No nos queda otra que protestar porque esto es inviable asumirlo para este tipo de embarcaciones", redunda Alejandro Pérez.
La flota cuestiona, entre otras cuestiones, la obligación de declarar capturas desde el primer kilogramo, que supone un mayor riesgo de discrepancias entre las estimaciones a bordo y los datos en puerto y el consiguiente impacto sancionador.
"Tiene que ser kilo por kilo y para nosotros esto es inasumible", indica, en referencia a que el porcentaje de equivocación se sitúa en un 20%, pero "normalmente en este tipo de embarcaciones las cantidades que se suelen pescar no suelen ser muy altas y es muy fácil que te equivoques en ese 20% y ya sea motivo de sanción".
Otra de las medidas que cuestionan es la obligación de determinar un plazo horario fijo para la notificación previa de entrada a puerto con una antelación mínima de cuatro horas. En el caso de la flota de bajura que opera en las Rías Baixas, señalan que trabajan a muy corta distancia del puerto, con mareas breves, de modo que ese límite horario rígido les resulta imposible de cumplir.
En las Rías Baixas, las embarcaciones artesanales trabajan en la ría, "a 10 o 15 minutos del muelle, como mucho media hora o tres cuartos de hora", de modo que "no nos dará tiempo legalmente a hacer esa notificación", insiste el patrón mayor de Cambados.
Alejandro Pérez señala que otro de los "inconvenientes" para el sector es la obligación que tendrán ahora los patrones de los barcos de cumplimentar y remitir ocho notificaciones electrónicas durante las maniobras finales de navegación y entrada a puerto.
Asegura que "a nivel de seguridad, para nosotros es un problema", en el sentido de que deberán estar navegando y haciendo comunicaciones al mismo tiempo, "un riesgo para la seguridad del personal y de la embarcación", pues obliga al patrón a desatender otras funciones de gobierno y vigilancia de la embarcación.
La nueva normativa ha entrado en vigor para las embarcaciones de 12 a 15 metros de eslora, pero el sector advierte que para el año 2028 van a estar afectadas las que tienen hasta 10 metros y para 2030 también las de ocho y nuevo. Esto es, "nos afecta a todos".
