Marisol C.P., la víctima del que los investigadores tratan como un crimen machista, el ocurrido en Campo Lameiro el pasado 31 de mayo, estaba registrada en el sistema VioGén de protección a las víctimas de violencia de género, en riesgo alto.
Así lo ha confirmado este miércoles el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada.
A pesar de que su pareja, José Ramón G.C., el hombre que según todas las hipótesis la mató y después se quitó la vida prendiendo fuego al coche en el que estaban, tenía una orden de alejamiento tras una condena previa por malos tratos, ambos habían retomado la convivencia.
Doce días antes de que sus cuerpos aparecieran calcinados en Campo Lameiro, el 19 de mayo, la Guardia Civil interceptó a la pareja en otra pista forestal poco transitada, en el municipio lucense de Bóveda, al estar en búsqueda el coche de José Ramón G.C.
Las autoridades investigaban la presunta desaparición de la mujer y, aunque él acabó pasando la noche en los calabozos, quedó en libertad al día siguiente tras declarar en sede judicial.
Aunque esa orden de protección seguía vigente, ambos se marcharon juntos.
"Eso efectivamente fue así", ha señalado el subdelegado, que ha defendido que la Guardia Civil en ese momento "hizo lo que tenía que hacer" y lo que corresponde a un estado "garantista", en donde son los tribunales "los que deciden quien ingresa en prisión y quien no".
Losada, más allá de estos datos, no ha querido desvelar más detalles de la investigación y ha apelado a la necesidad de "dejar trabajar" a la Guardia Civil para aclarar las causas del suceso.
"Hasta que la Guardia Civil confirme la motivación es mejor esperar", ha señalado el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, que ha pedido "prudencia" ante lo que ha definido como una "presión para avanzar más que los propios investigadores".