Rodrigo Nogueira Iglesias, natural de Marín y conocido como el donjuán estafador de las webs de citas con un centenar de víctimas en toda España, fue localizado este martes en Madrid tras meses buscado por la justicia. La Policía Nacional procedió a su detención y ahora ingresará en prisión.
Nogueira, a quien incluso la Policía Nacional ha bautizado como 'Don Juan de Marín' o 'Don Juan estafador', fue localizado en la zona de Pacífico de Madrid, donde se ocultaba bajo un nombre falso.
Según ha informado la Policía Nacional, los investigadores del Grupo de Fugitivos Nacionales iniciaron las gestiones para localizar a Rodrigo Nogueira en Madrid el pasado mes de julio, y tras recibir diversas informaciones. Finalmente, pudieron contastar tal extremo y, en la tarde del martes, era localizado y detenido.
Este 'donjuán' moderno estaba fugado de la justicia y buscado por tener en vigor tres reclamaciones de juzgados de Bilbao, Burgos y Torrelaguna que le han juzgado y condenado por sus estafas. Los investigadores desconocen el número total de víctimas, ya que muchas de ellas prefieren no interponer denuncia, si bien estiman que pueden llegar al centenar y tres han logrado la condena.
En Pontevedra, el hombre fue condenado por el Juzgado de lo Penal número 1 en una sentencia luego confirmada por la Audiencia Provincial de Pontevedra por hacer un 'sinpa' de 5.062 euros en un hotel de Meaño. La pena implica un año y tres meses de prisión por un delito de estafa, condena que, por sí sola, no implica el ingreso en prisión, pero sí vinculada a las otras impuestas por otros juzgados.
El hombre, de 42 años de edad, era especialista en engañar a mujeres a través de Internet y estafarlas cuando quedaba con ellas personalmente. Para ello, se creaba perfiles falsos en distintas redes sociales y webs de citas, donde simulaba ser distintas personas con diferentes nombres y profesiones con las que llamaba la atención de las mujeres.
Un vez que conseguía su confianza, adoptaba la personalidad más adecuada y se desplazaba por todo el territorio nacional para quedar con ellas personalmente e iniciar una relación sentimental. En ese momento aprovechaba para pedirlas dinero u objetos de valor que nunca reintegraba, desapareciendo finalmente.