Las fiestas navideñas dejaron también algunos incidentes en Vilagarcía que ya están siendo tramitados por el Concello, después de las denuncias formuladas por la Policía Local tras dos episodios de vandalismo registrados en días distintos y con protagonistas muy diferentes.
El primero de los casos tuvo lugar el pasado domingo, alrededor de las 21.30 horas, en la rotonda de la escultura de la Ameixa. Allí, los agentes identificaron a una vecina del Carril, de 74 años, como autora del hurto de varias setas luminosas de la decoración de Navidad.
La mujer reconoció los hechos sin reservas, aunque justificó su actuación asegurando que otras personas también habían llevado elementos decorativos, motivo por el que inicialmente se negó a devolverlos.
Finalmente, gracias a la mediación de algunos vecinos, las piezas fueron entregadas en la jefatura de la Policía Local el lunes. A pesar de eso, el reconocimiento no evitará que pueda enfrentarse a una sanción por vandalismo.
El segundo incidente se produjo en la noche de Fin de Año, cuando un joven de 18 años decidió subir a un farola de la plaza de Galicia. La acción terminó mal ya que el chaval causó importantes daños en el mobiliario urbano. Era una farola "de época" con tres luminarias y acabó sufriendo heridas de cierta gravedad al caer al suelo.
Además de la denuncia por vandalismo, deberá responder también por desórdenes públicos. En el plano económico, tendrá que asumir el coste de la reparación de la farola y hacer frente a una sanción aún pendiente de cuantificar.
Desde el Concello subrayan que se trata de hechos aislados y minoritarios, en una Navidad en la que miles de personas llenaron calles y plazas con total respeto por el mobiliario y la decoración, financiados con el dinero público.
Con todo, el gobierno local aprovecha para insistir en la importancia del civismo, recordando especialmente casos como el del chico, que pudo tener consecuencias mucho más graves para su propia integridad física.