El móvil

21 de febrero 2026

Todos los adelantos son estupendos sin abusar de los mismos

Dicen que van a prohibir el uso de las redes sociales para menores de 16 años, me parece bien, pero no se dice nada de las personas ya mayores que “armadas” de su “artefacto” vemos por doquier.

            Sin ir más lejos, hace unos días, en la sala de espera de una consulta médica, más de 10 personas, cada una con su móvil, en silencio y muy ocupadas con lo que estaban viendo parecían que su mano derecha era la prolongación del aparato, sólo un chico de unos pocos años tenía en sus manos otra cosa. Era un precioso libro, bastante grueso, se le veían disfrutar con lo que estaba leyendo, estuve a punto de levantarme de mi silla y acercarme a él para darle mis felicitaciones, la sala era pequeña pero no quise importunarle. Hoy lo felicito desde aquí, todavía hay gente joven que lee en libros de papel, yo lo hago todos los días y eso me mantiene viva, física y mentalmente a mis 91 años, que son muchos, pero bien llevados no parecen tantos.

            ¡Con lo bonito que es ir pasando páginas en un libro!

Y hablando de móviles, recordé una anécdota de hace algunos años en el “cole”. Resulta que una “profe” en su clase de ciencias expuso un problema referido a un móvil (en movimiento) y al final le pedía que lo dibujara. Uno de los alumnos, no tenía ni idea de lo que se le preguntaba, pero de lo que sí estaba seguro era del dibujo.

            No resolvió el problema, pero sí hizo un bonito dibujo de su teléfono móvil, con todos los botoncitos e incluso le puso la marca.

            Los teléfonos móviles han proliferado de tal manera que los encuentras en todos lados, mires a donde mires, allí hay uno (con su dueño, por supuesto) lo que ocurre es que no se sabe usar (conciertos, conferencias NO).

            Al principio llevó el mote de “mancoutro” y con toda la razón pues, casi siempre, es para decir donde se encuentra o alguna tontería más (a mí que no me llamen mientras paseo). En la calle no lo uso y en casa lo mínimo.

            Lo tengo porque me lo regalaron, pero el pobre se aburre, le doy poco uso.

La RAE define la palabra móvil como “que por sí puede moverse” por tanto mejor llamarle teléfono movible, o sea que lo mueve otro, algunos demasiado. Y es que todos los adelantos son estupendos sin abusar de los mismos.