Antes de nada. La señora Corina Machado y el presidente Edmundo son los ganadores de los comicios presidenciales a los que el chavismo arrebató el poder mediante un golpe de pura esencia dictatorial y tercermundista que tanto ha aprobado la izquierda española y nuestro nacionalismo galaicocompostelano: un proceso electoral perfecto como ninguno y que el chavismo lo que hace es defender el Estado del Bienestar inequívocamente, signos de distinción de la sentina ideológica con la que en esencia nos avisan de grandes y futuras actuaciones a nada que puedan.
Ni durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz ni en cualquier otro lugar Corina Machado hizo mención o petición alguna de intervenciones extranjeras en su patria; en cambio hizo referencia a las sociedades democráticas a las que solicitaba expresamente que actuaran contra los flujos financieros que mantienen vivo el régimen y su casta: flujos que nacen del robo a la ciudadanía originados primero en el narco, pero también y sobre todo en el oro y el petróleo que la dictadura chavista y su cúpula militar controla, dirige, cobra y roba, dejando a los ciudadanos sin gasolina, sin inversiones, sin economía y sin sociedad democrática. Esa era la responsabilidad que demandaba de las democracias y de la que no hubo respuesta alguna.
La situación venezolana es diáfana: los 8 ó 9 millones de personas que se han ido del país muestran la inmensidad del robo y la intensidad dictatorial del régimen socialista -únicas dictaduras que existen hoy en día en la parte occidental del mundo, las dictaduras de izquierda-, exiliados económicos y políticos de una nación con reservas de petróleo que podrían construir una sociedad pujante, democrática e integradora. Trump ha detenido un narco. Ha entrado por la fuerza en el país para detener a un ciudadano venezolano, narco cabeza de una dictadura, pero de la misma forma que el narco chavista tortura y asesina a sus ciudadanos en el Helicoide lanzándolos al vacío desde los últimos pisos (¡¡¡a donde ha ido a dar una conferencia Monedero!!!: la izquierda no solamente cursa ideología profundamente antidemocrática sino que su objetivo es implantar un régimen sin libertades), o mantiene secuestrados a dos trabajadores españoles desde hace meses sin que la administración sanchista haya conseguido liberarlos ni sepamos qué está haciendo, los EEUU han detenido a un ciudadano de otro país, de tal manera que la lucha por la democracia, la lucha por la libertad queda un tanto cercenada por un acto de este calibre: quien tiene que tirar abajo la dictadura son los ciudadanos venezolanos.
¿Es el chavismo la cabeza de una narcoorganización que dirige un narcoestado? Desde luego, para la DEA o para la Administración USA no hay duda alguna, pero hay que demostrarlo ante la opinión pública, hay que entregar información: ¿cuál es el contenido que transportaban los barcos bombardeados en estas últimas semanas? ¿a dónde se dirigían? En alta mar les esperaban barcos de gran tonelaje que iniciaban una ruta... ¿hacia Europa, hacia dónde? ¿O se dirigían a pistas de despegue controladas por el Ejército para cargar la mercancía en avionetas que atravesaban el Caribe hasta el altiplano mejicano o hasta los cayos de Cuba y de ahí entraban a EEUU? Información. En cualquier caso, Trump ha interrumpido el progreso de la oposición venezolana y de la protesta ciudadana interna que intenta derribar el régimen de la dictadura socialista: tiene que quedar claro en el juicio al narco presidente que el Clan de los Soles es quien gobierna Venezuela porque, de forma alternativa, Trump ha puesto un semillero para la protesta por la intervención militar extranjera -yanki, miel sobre hojuelas-, que va a ser aireada a sinistra con toda potencia. Para salvar la dictadura, no la democracia.
Por último, en relación con el petróleo. La afirmación de que Trump está en Venezuela para apropiarse de las reservas de petróleo estará en las pancartas en primera línea desde el minuto uno. Afirmar que Amazon está en España para sacar la piel a tiras al personal y a las empresas españolas es una aseveración ideológica con gran poder de convocatoria para desinformados y sectarios, pero no se sostiene a poco que se sepa qué sucede con el petróleo venezolano y con los circuitos de la riqueza. Antes de la llegada de Chávez al poder, 1998, la nación producía alrededor de 3,28 millones de barriles de petróleo diarios. Con el socialismo, con la nacionalización del petróleo y la creación de la empresa estatal PDVSA todos los proyectos que llevaban a cabo las petroleras Exxon, Conoco, Chevron... fueron quedando paralizados por la continua descapitalización, el hundimiento de la inversión mientras engordaba hasta la náusea la colocación de conmilitones, chivatos, asesores-políticos y mamporreros en la empresa pública, haciendo caer la producción de petróleo a límites insospechados llegando al mínimo en más de 70 años y por el medio haciendo desaparecer ¡¡¡ 21.000 millones de dólares!!! Hoy Venezuela produce 1 millón de barriles diarios, un 70% menos que hace 30 años de socialismo, barriles suficientes para el robo de la cúpula chavista y militar. Para que vuelva a producir petróleo con el que solventar el nivel de vida de los venezolanos se necesitan operarios, técnicos, ingenieros, maquinaria, equipos de prospección, equipamiento, tecnología, proyectos industriales e inversiones millonarias. Una inmensidad de dólares.