Orgulloso de la televisión pública en la retransmisión de la visita papal

13 de junio 2026

Gustavo Olmedo expone que la cobertura de RTVE de la visita papal demuestra su profesionalidad, pluralidad y compromiso con la sociedad española, consolidándola como referente de credibilidad e identidad nacional

Las cifras hablan por sí solas: la corporación RTVE movilizó a 660 profesionales, 17 unidades móviles, 5 estudios, un helicóptero, varios drones y 170 cámaras, entre otros medios. Todo ello da muestra del compromiso de la televisión pública con una sociedad plural y compleja, como la española.

Los ciudadanos, creyentes o no creyentes, deben sentirse identificados con un gran medio de comunicación que, a lo largo de sus 70 años —que se conmemoran actualmente—, ha sabido recoger el día a día de los españoles y de todos aquellos importantes momentos de la reciente historia de nuestro país. La gran hemeroteca de RTVE es la mejor prueba de ello, ya que con las nuevas tecnologías y su digitalización, conserva el rico legado del ente público desde su inauguración, aquel 28 de octubre de 1956, en el Paseo de La Habana de Madrid.

La retransmisión de todos y cada uno de los actos de la visita de León XIV a España es el reflejo de una televisión pública propia de un país occidental y desarrollado, cuya seña de identidad debe ser la credibilidad, la objetividad y la imparcialidad, y que nos identifica al conjunto de los españoles, así como a todas y cada una de las singularidades de los distintos territorios que configuran España.

Los actos de León XIV en el Congreso, el Palacio Real, en la Catedral de la Almudena —estos en Madrid—, la Sagrada Familia en Barcelona y su viaje a Canarias —este último territorio con las heridas abiertas de aquellos inmigrantes que, en cayucos, buscan una vida digna, a la cual tiene derecho todo ser humano—, todo ello y mucho más lo ha sabido reflejar una televisión pública que ha dado muestras de una altísima profesionalidad, poniendo todos los medios materiales y recursos humanos a su alcance para producir y distribuir la señal institucional al resto del mundo de una visita papal, que también es marca España cuando hablamos de hacer frente a importantes retos.

Todo tipo de acontecimientos históricos nacionales, internacionales, culturales, políticos —campañas electorales incluidas—, deportivos o religiosos, entre otros muchos, como la impresionante retransmisión de la reciente inauguración de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia de Barcelona, reflejan un país plural, que recogió a la perfección la televisión pública —pero que, además, también forma parte de la marca España, como ya mencioné antes—, y que es memoria colectiva de todos y cada uno de los españoles.

De la distribución de la señal institucional de la visita papal a nuestro país se hicieron eco medios internacionales como The Washington Post, The New York Times, Il Corriere della Sera o The Guardian; son algunos de los periódicos de otros países que tomaron como referencia las imágenes que RTVE se encargó de distribuir como señal institucional al resto del mundo, demostrando de lo que España, los españoles y su televisión pública son capaces de hacer.

La politización del medio no favorece al mismo, pero también es cierto que aquellos profesionales de la casa, que gozan de un prestigio a nivel periodístico, sabrán estar al margen de dicha politización, anteponiendo la credibilidad, que siempre identificó y dio prestigio a la televisión pública, como lo son sus corresponsales.

Simplemente, me queda dar la enhorabuena, como español, a la corporación RTVE, por un trabajo titánico que nos identifica como país. Como anécdota, pero importante para RTVE, queda la icónica imagen del cambio de coche oficial del papa al papamóvil, en las instalaciones de Torrespaña.