Sirva este artículo como recordatorio para poner en contexto y en valor una época llena de ilusión y desafíos, donde las formaciones y sus actores políticos volcaron todo su empeño en conseguir unas cuotas de autogobierno que estuvieran a la altura de un estatuto de autonomía, redactado durante la Segunda República, y cuyo referéndum fue el 28 de junio de 1936, pero que más tarde no podría entrar en vigor a raíz de la Guerra Civil.
El 16 de agosto de 1974 empezaría a emitirse de forma diaria el informativo Panorama de Galicia de TVE-G, siendo en aquella época el único y primer medio televisivo que cubriría la actualidad de la Galicia preautonómica. Sería su primer presidente Antonio Rosón Pérez, que ni coche oficial tenía por aquel entonces (estábamos aún en pañales), siguiéndole en el cargo el ourensano José Quiroga Suárez, y a continuación Gerardo Fernández Albor. Otros políticos se sumarían a una etapa llena de ganas por hacer muchas cosas, y con reivindicaciones autonomistas y laborales propias de esa época, como las Zonas de Urgente Reindustrialización (ZUR), afectando de lleno a Vigo, a los astilleros de Astano y al tejido social y económico de la comarca de Ferrolterra.
Con estos ejemplos, entre otros muchos, quiero poner en valor a las gentes de aquella época que, desde distintos campos —política, cultura, deporte, información y un largo etcétera—, convirtieron en realidad el alcanzar las cuotas de autogobierno de las que hoy goza Galicia como nacionalidad histórica. Desde distintos frentes ideológicos, donde el centroderecha, el centroizquierda, el nacionalismo y el galleguismo, entre otras corrientes ideológicas, jugaron un papel decisivo en lo que se refiere a la redacción del actual Estatuto de Autonomía.
Por aquel entonces, en la cultura autóctona, el referente era el Ballet Rey de Viana, el intelectual y galleguista Isaac Díaz Pardo, la Movida Viguesa, así como algunos grupos musicales que aparecerían en la ciudad de Pontevedra durante la década de los 80, sin olvidarnos antes del ferrolano, el gran Andrés Dobarro, que puso al idioma gallego en el mapa nacional, con algún superventas.
En los deportes, el Obradoiro, el OAR de Ferrol de baloncesto, el Deportivo de La Coruña y el Celta de Vigo compondrían, entre otros clubes deportivos, el máximo exponente de las citadas disciplinas en Galicia.
En política, el foco mediático se repartía entre distintos líderes que serían referentes de la época, como el independentista y líder histórico Xosé Manuel Beiras, Marfany Oanes, Anxo Guerreiro del Partido Comunista de Galicia, Pablo González Mariñas, Eulogio Gómez Franqueira —estos dos últimos cofundadores en 1983 de Coalición Galega—, Camilo Nogueira de Esquerda Galega, o García Sabell, delegado del Gobierno en la región. Son, entre otros muchos políticos de la época de la transición hacia la autonomía, los que pusieron los nombres de un proceso que a veces se haría largo y tedioso, pero que a la vez encendería la ilusión por alcanzar cuotas de autogobierno en equiparación con las otras dos nacionalidades históricas, y acceder de esta manera al estatuto gallego por la vía rápida, que recogía el artículo 151 de la Constitución Española.
Desde la segunda planta del Pazo de Raxoy, se emitía el informativo Panorama de Galicia, que condensaba toda la actualidad regional en 30 minutos, y donde la gran profesional Tereixa Navaza, con un gallego natural y fluido, hizo popular aquella frase, cuando había temporal, de "maruxia a forte maruxia", a la que también acompañaba Cecilia Fernández, Xoán Barro o Pilar Fariña desde la unidad informativa de Pontevedra.
El centro territorial de TVE ocupaba en aquella época la segunda planta del Pazo de Raxoy; justo en la planta inferior estaba el salón del Consello de la Xunta de Galicia, casi una cohabitación entre periodistas y políticos, pero separados.
Mientras unos, que nos iniciábamos en las juventudes de los partidos políticos, veíamos con interés, ilusión y casi como una novedad esa pequeña ventana de la desconexión regional televisiva, para ponernos al día de lo que pasaba en Galicia, que poco a poco iría ampliándose, con un preámbulo de una carta de ajuste a la gallega que indicaba, por las tardes en lo que hoy es La 2 de TVE, el inicio de la programación regional. Esta tenía gran calidad y pocos medios, cuando de aquella salir en la televisión era una novedad permanente, etapa que reflejó en el día a día Panorama de Galicia.
