Ventana indiscreta: Cualquier tiempo pasado...

07 de mayo 2026

Una pareja de más de 60 años disfruta de un domingo de brunch en Pontevedra y reflexiona sobre las diferencias entre su generación y la juventud actual, cuestionando si realmente las oportunidades y dificultades han cambiado

Yolanda y Matías una pareja que ya ha cumplido los 60, suelen salir los domingos a pasear a diversos lugares de Pontevedra, Isla de las esculturas, rutas del río Lérez. Aquella mañana festiva, acordaron dar una vuelta por el centro. Se levantaron un poco tarde y salieron de su casa poco después de las 11,30. Hoy desayunarán fuera. Mochila al hombro y allí se encuentran en la vorágine de la zona vieja, los turistas atendiendo al guía en la Peregrina, los viajeros del Camino de Santiago fotografiando la Herrería, mucha gente paseando, las terrazas llenas. A las 12,00 deciden buscar alguno de los locales de moda en las que la gente realiza un brunch, comida a medio camino entre el desayuno y el almuerzo.

 

Todos los salones y terrazas llenas, sobre todo de jóvenes, hay que esperar. La paciencia no es una de sus virtudes, pero esta vez se deleitan contemplando el escenario, la boca se le hace agua, los comensales disfrutan de sartenes y platos de diseño en los que abundan el aguacate, el pan rústico, rulo de cabra y el pistacho. Después de 45 minutos consiguen una mesa en la terraza, deciden meterse entre pecho y espalda un brioche tostado con mantequilla, relleno de jamón ibérico en viruta, salmón ahumado y queso feta.

Yolanda que siempre aprovecha el tiempo de desayuno para reflexionar sobre lo divino y lo humano, plantea a Matías el dilema sí es que los jóvenes de ahora. tienen peores perspectivas que su generación.

M: Bueno, sí es cierto que el acceso a la vivienda es casi imposible y los salarios sólo alcanzan para llegar muy justitos a fin de mes.

Y: Sí, pero no te acuerdas que nosotros nunca desayunábamos fuera de casa, que íbamos de viaje exclusivamente cuando la parroquia fletaba un autobús a Fátima. Al cine sólo una vez al mes, el día más económico.

M: Ya, los jóvenes actualmente son un colectivo menor que en los 80, por eso ni el poder político ni el económico los favorecen. Es decir, no son rentables.

Y: Vale, Aun así, nos privábamos de muchas cosas (salir a comer fuera, viajes, productos de marca…Íbamos ahorrando de nuestros pequeños sueldos para poder pagar una entradita para el piso´. Después hemos estado pagando una hipoteca durante 40 años.

M: Están mucho más formados que nuestra generación, se preocupan más por su salud, estado físico y valoran más el ocio. Eso es bueno.

Y: ¿Tú crees? No trabajan tantas horas como nosotros, tienen una baja tolerancia a la frustración y curiosamente la salud mental ha empeorado, hay muchos más suicidios entre los jóvenes.

 

Todos tendemos a pensar que las generaciones posteriores lo tienen mucho más fácil, que no quieren esforzarse. La vida le presenta muchas más oportunidades, pero a pesar de ello consideramos que cualquier tiempo pasado fue mejor. ¿Nostalgia?, ¿Realidad?, ¿Fantasía? Sírvanse ustedes mismos.