Pocas cosas tan sanas como la desmitificación. Hoy vamos a ponersos a ello con el que seguramente es el tango más famoso de la historia de los tangos famosos: "Volver", de Carlos Gardel, del que es coautor junto al poeta Alfredo Le Pera. Dice así en su estribillo: "Volver / con la frente marchita…". No vamos a hacer ningún chiste a costa del apellido del coautor porque es demasiado fácil y para lo fácil vale cualquiera. Pero por supuesto que vamos a decir un par de cositas sobre esta canción tan legendaria y deprimente. "Con la frente marchita". Vamos a ver, Carlos Gardel. Vamos a ver, Alfredo Le Pera… ¡cómo rayos se va a volver!.. ¡no esperaríais que se volviese uno de rositas! Como si nada, como si el tiempo no pasase, como si la vida se desarrollase en formol. "Las nieves del tiempo platearon mi sien". Y da gracias que no te quedaste calvorota. Es que no nos conformamos con nada. "Que es un soplo la vida / que veinte años no es nada". Pues hala, venga, vamos a cortarnos la venas. Cosa triste y depresiva, tú. "Vivir / con el alma aferrada / a un dulce recuerdo que lloro otra vez". Es que te dan ganas de salir a prenderle fuego a los parques con estatua. Es la letra más ceniza de la historia universal de las letras cenizas. Es que son ganas de meterse el dedo en el ojo solo por el alivio que se siente luego al sacarlo de ahí. Usted se escucha el tango "Volver" y, si sobrevive, cualquier cosa que oiga después es la banda sonora de una fiesta.
Gardel interpretó este tema en la película "El día que me quieras", de 1935, solo unos meses antes de su fallecimiento. Y como era un crack como la copa de un eucalipto (que es más alta que la de un pino, por muy mala fama que tengan), la grabó en vivo en lugar de añadirla en la posproducción.
Pero, volvamos a la letra, hablando de volver. Que nos estamos viniendo arriba y enseguida acabaremos en nuestro sitio: "pero el viajero que huye / tarde o temprano detiene su andar". Esto no se sabe si es de Le Pere o de Le Perogrulle. "Y aunque el olvido tque todo destruye / haya matado mi vieja ilusión / guardo escondida una esperanza humilde / que es toda la fortuna de mi corazón". Vale, podía ser peor. Aparece la palabra "esperanza" en una esquina de la canción. Está escondida y es una esperanza "humilde" (o sea, una mierda de esperanza) pero, oye, tal y como iba la cosa, ni tan mal. Claro que luego el pobre tipo confiesa que toda su fortuna es esa raquítica esperanza. En fin, igual no es para suicidarse en directo pero sí en diferido. Luego ya vuelve el estribillo para ahogar definitivamente la humilde esperanza y la madre que la parió. Después a Rosalía de Castro le llamaban "a chorona". Anda ya.
https://youtu.be/jvHIVqg-g3s?si=FV5QPDWtqAi-NAbU