Historia de una infamia

La injusticia y la infamia que vertieron sobre Celso García de la Riega, acusándolo falsamente de falsificador, dañó su reputación irremediablemente. Hundieron a la familia y a sus amigos

El 5 de mayo, solicitamos a la Real Academia de la Historia (RAH) una rectificación de su informe que acusaba falsamente a Celso García de la Riega de falsificar documentos de la familia Colón de Pontevedra. A la fecha de redacción de este artículo, aún no hemos recibido respuesta alguna, ni siquiera un acuse de recibo.

Para contextualizar, explicaremos los motivos que llevaron a la elaboración de los informes tanto de la Real Academia Gallega (RAG) como de la Real Academia de la Historia (RAH). En julio de 2014, Don Guillermo García de la Riega envió un informe exhaustivo a la RAG solicitando la rectificación histórica del informe que acusaba a Celso García de la Riega de falsificación. Dicha solicitud incluía documentación que demostraba la inocencia de Celso García de la Riega.

El 27 de enero de 2015, recibimos respuesta que resumo:

Estimado señor:

«a Real Academia Galega, despois de valorar e estudar detalladamente a súa solicitude acordou, no Plenario do pasado 17 de xaneiro, celebrar, no mes de marzo, unha xornada de traballo dedicada a Celso García de la Riega, coordinada polo académico numerario e catedrático de historia Pegerto Saavedra Fernández, para a que nos poñeremos en contacto con vostede».

El 1 de junio 2015, me mandaron un email, del cual resumo lo siguiente:

«No ánimo de Oviedo Arce deberon de pesar, con certeza, os enfrontamentos que o escritor de Pontevedra e outros xornalistas da mesma cidade tiveran con Murguía e coa Real Academia Galega, da que García de la Riega fora membro». «Como sinala o profesor e académico Xosé Ramón Barreiro na documentadísima biografía de Murguía, parece indubitable, pasados os anos, que Murguía quixo aproveitar a ocasión para enterrar definitivamente a memoria de García de la Riega como historiador»,«Á vista do o devandito, aínda que a Real Academia Galega estima que non procede hoxe desautorizar ou anular sen máis o dito informe, non por iso deixa de recoñecer igualmente que os estudos sobre documentos utilizados por don Celso García de la Riega, levados a cabo recentemente e con técnicas de análise máis avanzadas, demostran que, sendo innegable que os manipulou, tamén o é que o fixo en xeral coa finalidade de «avivalos» e non de modificar o seu contido. Por tanto, a Real Academia Galega non considera xusto que fose cualificado despois da súa morte de sistemático e vulgar falsificador».

Para comprender a fondo este tema, es necesario aclarar varios puntos clave. En lo que respecta a los documentos, es fundamental entender lo siguiente: La documentación se dividía en dos grupos principales: uno en posesión de Celso García de la Riega y otro en manos de Casto Sampedro. Ambos grupos de documentos formaron parte del ensayo "Colón español. Su origen y Patria". El escrito se basó en un total de trece fotograbados de los documentos: nueve aportados por don Celso, tres por don Casto, y uno por Carmelo Castiñeiras, quien falleció en 1899 y cuyo documento pasó a ser custodiado por don Casto. Además, el libro incluía una fotografía de un documento pétreo con el apellido Colón, ubicado en la capilla del Carmen de la Basílica de Santa María, y la transcripción de otro.

Los documentos que se estudiaron en ambos informes fueron: físicamente los que aportó don Casto, es decir, los 4 suyos, y otros que no aparecían en el ensayo. El segundo conjunto, compuesto por documentos de Don Celso, solo estuvo disponible en formato fotograbado, tal y como se muestra en el ensayo. El hijo de don Celso no los dejó, pero si estaba de acuerdo en que una comisión de la RAG y de RAH, fueran a su casa a estudiarlos. Nunca ocurrió tal cosa.

Análisis de Autenticidad de los Documentos:

En los dos informes, se analizaron documentos originales y fotograbados para determinar su autenticidad.

Documentos Originales (estudiados directamente): De los documentos originales, se identificaron tres como falsos y uno como auténtico, correspondiente a Afonso de Colón.

Documentos en Fotograbado (de Don Celso): De los documentos analizados en formato de fotograbado, se determinó que dos eran auténticos (con el apellido Colón) y siete eran falsos.

Para el informe de la (RAH), Don Casto buscó la colaboración del Obispo de Madrid-Alcalá, Leopoldo Eijo y Garay. En el verano de 1927, Don Casto accedió a prestarle los documentos, aprovechando la oportunidad de asegurar su traslado seguro a Madrid.

En carta dirigida por el Obispo a Gerardo Álvarez Limeses, eran muy amigos, le dice entre otras cosas lo siguiente: «durante dos o tres veranos he ocupado gratísamente las horas de mi descanso en Vigo en estudiar cuanto podía reunir sobre “Colón Gallego”; casi siempre me lo facilitaba nuestro común amigo el Dn. José Salgueiro». «Un día me dijo Salgueiro que Dn. Casto estaba dispuesto a entregarme a mí, por única excepción, los documentos que sobre la materia tiene.» «Tengo fervorosa simpatía por la tesis “Colón Gallego”; he clamado muchas veces contra la injusticia de calificar de falsificador a D. Celso, q.e.p.d, y de hablar mucho de los documentos retocados callándose acerca de los que sin el más leve retoque dicen lo mismo que aquellos» «Amén de que si en unos u otros documentos hubiere falsificaciones habría que averiguar a quién se deben, y nunca se podrían atribuir, sin demostrarlo, a Dn. Celso q.e.p.d.»

Uno de los historiadores que participaba y firmante en el informe de RAH, era Antonio Ballesteros Beretta, especializado en la historia de España y de América, Posteriormente al informe declara, en su Historia de América. – Editorial Salvat.- 1º Edición.- Año 1945.- Tomo 4º.- Pág. 104, acerca de los documentos:

«Algunos les negaron autenticidad, pero no están en lo cierto; yo los he examinado por dos veces, una en el mismo archivo de Pontevedra, donde me los enseño el archivero don Casto Sampedro Folgar y estaban sin alterar».

Habría que preguntarse ¿Por qué entonces firmó un informe sabiendo que los había visto en 1909 impolutos? ¿Por qué no dijo nada en el informe? Un voto particular por ejemplo. ¿Por qué don Casto mandó unos documentos que sabía que en 1909 estaban impolutos y en 1928 no? ¿Por qué no se molestó, don Casto, en averiguar quién los había manipulado?

Datos y hechos a tener en cuenta:

—Ni la RAG ni RAH, tuvieron en la mano los documentos de la Riega, lo cual demuestra la poca rigurosidad y objetividad de los dos estudios.

—Sí lo que se pedía era prueba documental del apellido Colón en documentos, tenían tres impolutos declarados tanto por la RAG como por la RAH, incluidos en el libro y uno en piedra en la Basílica Santa María. Cabe preguntarse que si las dos Academias consideraron estos documentos impolutos en el que constaba el apellido Colón. ¿Por qué creían que la teoría tenía que ser una falsificación?, tenían la prueba documental de la existencia del apellido en Pontevedra en el siglo XV.

—Las dos personas que manipularon los documentos, sin permiso de don Celso, que recalcaron tanto los de don Celso como los de don Casto, fueron Joaquín Pintos, fotógrafo, que encargo a su amigo Nicanor García el recalco, por tener buen pulso y buena caligrafía. Esto fue confesado por Pintos en carta manuscrita, publicada en el libro de Alfonso Phillipot, toda la información de los documentos que recalcaron se encuentra en Enciclopedia Gallega en la voz Cristóbal Colón.

—Estos dos señores no dijeron nada de lo que hicieron, en 1967, Pintos en carta manuscrita se lo confiesa a Emilia Rodriguez-Solano, que estaba interesada en comprar los clichés de los documentos.

La injusticia y la infamia que vertieron sobre Celso García de la Riega, acusándolo falsamente de falsificador, dañó su reputación irremediablemente. Hundieron a la familia y a sus amigos que sabían que todo era una campaña de difamación.

Podríamos acabar diciendo que el presunto falsificador resultó falsificado.