En el artículo anterior, exploramos la percepción que sus conciudadanos tenían de él a finales del siglo XIX y principios del XX. Para contextualizarlo en su época y destacar el reconocimiento que recibió de sus paisanos. En este seguiremos la misma línea, comenzaremos analizando un artículo publicado el 3 de mayo de 1904, titulado "Los Mayos en Pontevedra".
Este artículo nos habla de los orígenes de la tradición de los Mayos, y en su último párrafo, hace una propuesta que se alinea perfectamente con la visión del personaje. Se propone un acto que, posteriormente, se integraría en todas las celebraciones de los Mayos.
“La Correspondencia Gallega 3 Mayo 1904”
[…] Me permitiré una insinuación al patriotismo e ilustración de las sociedades recreativas de Pontevedra: la de que tomen a su cargo, ya reunidos ya alternativamente en cada año, la celebración anual del mismo certamen, que por cierto pudiera extenderse a mayores fines, y motivar fiestas artísticas y a la par útiles, si se logra enlazarlas con la de los obreros, esto es, la del trabajo, que a todos toca, pues todos trabajamos y todos damos o creamos trabajo.

Otro artículo, premonitorio, y que causó sensación entre la población, fue publicado en Ilustración Cantábrica en 1882:
“Ilustración Cantábrica” página 32 Tomo IV el año es de 1882 Sanjenjo
[…]El pueblo de Sanjenjo, en la ría de Pontevedra, es el único de la orilla derecha llamado a obtener próximo desarrollo, principalmente como punto de baños, en cuanto se hallen terminadas las líneas férreas del país y se concluya la carretera de diez a doce kilómetros que habrá de unirle a la capital de la provincia.[…] Cuando el ferrocarril traiga al centro de la Península las pescadillas y las nécoras de cualquiera de dichas rías, las tan celebradas de Cádiz y las bocas del Puerto no resistirán la comparación; las piardas reemplazarán a los boquerones de Alaga; sabrán los madrileños lo que son verdaderos besugos, y entonces se pondrán al alcance de todas las fortunas, las almejas, los congrios, la merluza, los lenguados, los rodaballos, etc.[…]
Celso García de la Riega fue uno de los pocos personajes a quienes se dedicó una plaza en vida, en 1907: la Plaza de Celso García de la Riega. Este hecho demuestra el reconocimiento del pueblo de Pontevedra a sus investigaciones y propuestas.
Finalmente, queremos destacar un claro ejemplo del respeto y cariño de la población pontevedresa hacia Celso García de la Riega: las mociones presentadas en el Ayuntamiento pocos días después de su muerte, el 3 de febrero de 1904.
Diario de Pontevedra 20/04/1914 Libertad 30/04/1914
Nuestro querido amigo particular D. Ángel Novás, presentó al ayuntamiento, que fue aprobada por el concejo, la siguiente interesantísima moción.
Al Excelentísimo Ayuntamiento:
Es un hecho indudable, Señor, que la muerte del no bien llorado hijo de Pontevedra D. Celso García de la Riega, acaecida el 3 de febrero próximo pasado, dejó un hueco, sino imposible, muy
difícil de llenar.
Literato, historiador, cronista, poeta y documentado sociólogo, mostró en todas sus obras múltiples facetas de un talento proteico. Basta el haber descubierto para este pueblo la gloria de
ser él, y no otros, la cuna del Gran Almirante, descubridor de las Indias, Cristóbal Colón, para que su muerte constituyese un motivo de duelo nacional.
La prensa de España y la extranjera dedican en sus grandes rotativos artículos necrológicos de merecida y justa alabanza para tan insigne y envidiable pontevedrés.
Por ello y por ser nosotros los primeros que debemos disputar al mundo entero la supremacía enhonrar su memoria imperdurable, me permito interesar en la Excelentísima corporación, se digne
acordar:
1.º Que con toda solemnidad se coloque en la casa que le vio nacer, una lápida conmemorativa de sus inimitables dotes y excelsas virtudes.
2.º Que se traiga su retrato a este salón de Sesiones.
3.º Que la primera escuela de niños que se cree, se le dé el nombre de “Escuela de García de la Riega”.
4° Que al erigirse el imaginado monumento a Colón en Pontevedra, forme parte de él, integrante, ya como alegoría, ya como medallón, ya de otra manera que el talento de los escultores sugiera, al presentar los proyectos, la figura de Celso García de la Riega.
En otra moción, concejal Guiance, aprobada 17 febrero se añade lo siguiente:
—Que se nombre una comisión que estudie la mejor forma de perpetuar la memoria del ilustre descubridor de la verdadera patria de Cristóbal Colón, hecho de los más importantes que registra la historia, forma que pudiera consistir en erigir un mausoleo por suscripción popular, encabezada por esta corporación.
—Que la calle asfaltada que parte desde el frente de este Palacio Municipal y que en su día llegará a unirse con la del paseo de Colón, se le ponga «Paseo de Celso García de la Riega, hijo preclaro de este pueblo».