Pedro Madruga en Alba de Tormes

22 de xaneiro 2026
Actualizado: 10:09

Era el año 1486 y en esa época era normal hospedarse en conventos o monasterios, únicos edificios capaces de acoger a personalidades de relieve en localidades pequeñas

 

Monasterio de San Leonardo. Alba de Tormes

Monasterio de San Leonardo. Alba de TormesJosé Antonio López Rodríguez

 

El rey Alfonso VII, que nació en Caldas de Reyes y se coronó Emperador de toda España en León, dispuso a mediados del siglo XII la fundación del monasterio premonstratense de San Leonardo de Alba de Tormes, que en el siglo XV pasó a ser de frailes Jerónimos. Tras la desamortización vino la ruina de lo que fue un magnífico edificio, hoy restaurado.

Allí se hospedó al final de sus días Pedro Álvarez de Sotomayor, nacido también en el reino de Galicia. Había llegado procedente de Portugal en busca de la mediación del Duque de Alba para conseguir el perdón real.

Era el año 1486 y en esa época era normal hospedarse en conventos o monasterios, únicos edificios capaces de acoger a personalidades de relieve en localidades pequeñas. Recordemos el caso de Colón y sus estancias en los Monasterios de la Rábida en Palos y de Santa Clara en Moguer, este último fundado tiempo atrás por el almirante pontevedrés Alonso Jofre de Tenorio.

Pedro Madruga, que es el apodo con el que ha pasado a la historia el de Sotomayor por su diligencia y prontitud en presentarse a la batalla, fue conde de Camiña y miembro destacado de uno de los linajes principales de la Galicia medieval. El castillo de Sotomayor da fe de ello.

Castelo de Soutomaior
"Castillo de Sotomayor"José Antonio López Rodríguez

Fue un miembro bastardo de la Casa de Sotomayor y protagonista junto a otros importantes personajes de la época como el arzobispo Fonseca, de uno de los episodios más sorprendentes del siglo XV en el reino de Galicia: la revuelta de los irmandiños.

Los irmandiños gobernaron Galicia entre 1467 y 1469. Fue la guerra de los vasallos contra sus señores por los abusos señoriales. La Galicia popular permaneció leal a Enrique IV mientras buena parte de los grandes señores gallegos militaron en el bando del príncipe Alfonso de Portugal.

A petición de los concejos gallegos, en las Cortes de Salamanca se persona el notario Joan Branco representando a Betanzos y a Galicia y el rey Enrique IV autoriza la Santa Hermandad del reino de Galicia para su defensa frente a una nobleza compuesta mayoritariamente por señores de horca y cuchillo que señoreaba el territorio, guerreando también entre ellos desde sus fortalezas convertidas en nido de malhechores.

El movimiento revolucionario se radicalizó y llegó el fin de las hermandades de Castilla, que comienza en Salamanca, donde se levantan caballeros e hidalgos contra el pueblo y después ocurrió lo mismo en Galicia donde entran los ejércitos de los señores exiliados en 1469.

Pedro Álvarez de Sotomayor dirige uno de los tres ejércitos que vencerían a los irmandiños. Entró por el norte de Portugal con parientes, amigos y caballería portuguesa, para encontrarse en Santiago con Fonseca.

El segundo ejército, procedente de Salamanca, lo conduce el arzobispo Fonseca y se juntó con Sotomayor en Balmalige en las proximidades de Santiago, donde tuvo lugar la batalla decisiva.

El tercer ejército avanzó desde Ponferrada al mando del Conde de Lemos al que acompaña Pedro Pardo de Cela que años después sería ajusticiado por los enviados de los Reyes Católicos.

En Balmalige, sobresalió Pedro Madruga sorprendiendo al capitán Pedro Osorio y sus 10.000 irmandiños.

En la década siguiente Pedro Madruga y Fonseca están en bandos enfrentados. Es la guerra de sucesión en Castilla y mientras Fonseca apoya a Isabel la Católica y a los antiguos irmandiños, Pedro Madruga está en el bando portugués.

Dicen que Pedro Madruga introdujo en Galicia las armas de fuego. En las ruinas de Santo Domingo de Pontevedra está la tumba del que fue regidor de la ciudad Don Tristán Montenegro, y en ella se dice que murió de una espingardada. Se refiere a la espingarda o espindarga, que de las dos formas es conocida esta antigua arma de fuego. Ocurrió mientras defendía Pontevedra luchando contra el conde de Camiña.

La Real Academia de la Historia en su biografía sobre Pedro Álvarez de Sotomayor indica que durante el reinado de Enrique IV, el conde logró franquear el paso de la segunda a la primera nobleza y que a la muerte del rey militó en el bando opuesto a Isabel y Fernando al contrario que la mayoría de Galicia que reconoció a Isabel.

Fue hecho preso por el conde de Benavente pero Alfonso V de Portugal pagó su rescate. Después huiría a Portugal y en 1486 es cuando llega a Alba de Tormes en busca del perdón y en esa ciudad al parecer falleció pues no hay más noticias de él desde entonces.

Figura de Sargadelos
Figura de SargadelosJosé Antonio López Rodríguez

 

"Pedro Madruga co puña da traizón nas costas", na figura de Sargadelos
"Pedro Madruga co puñal da traizón nas costas", en la figura de SargadelosJosé Antonio López Rodríguez

 

El historiador Vasco de Aponte, admirador del conde, escribió por aquel entonces el "Recuento de las Casas Antiguas del Reino de Galicia", y allí recoge dos opiniones sobre la muerte del conde de Camiña. Dejó escrito que según unos murió en el monasterio de Alba de Tormes de dos "carafunchos" (forúnculos), pero que según otros fue apresado por el alcalde y sus porquerones "que le echaron un garrote al pescuezo".

El romanticismo del XIX mitificó su figura al igual que la del mariscal Pardo de Cela. En el caso de Pedro Madruga, aún hoy la cerámica de Sargadelos lo pinta a caballo y "co puñal da traizón nas costas".

FUENTES

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f6/Recuento_de_las_casas_antiguas_del_Reino_de_Galicia._Manuscrito.pdf