'El asesino de invierno' tiene un rostro y su autora también. Es obvio que no toca destapar los nombres propios de la novela, pero sí el del seudónimo Greta Alonso. Es cántabra, licenciada en Ingeniería Química y Psicología. Su nombre real sigue preservado. Ha sido con esta publicación, la tercera de Greta, con la que ha decidido mostrarse al público.
Charlamos con ellla en el podcast 'Cara a cara' y a este respecto explica: "cuando escribo la primera novela y la empiezo a enviar a editoriales, me impresionó muchísimo que la fuera a querer publicar Planeta. En aquel momento decido utilizar el seudónimo para protegerme. En un primer momento eso funciona y logro evitar el miedo". Aquel momento correspondió a 'El cielo de tus días'.
"Con la segunda novela, veo que me estoy metiendo en un pozo y que en lugar de salir estoy cavando hacia abajo, porque estoy dejando de vivir algo que realmente me pertenece y me corresponde. Es esa parte bonita de interactuar con los lectores, poder contar al mundo que esa novela la he escrito yo", ese momento vivido correspondió a 'La dama y la muerte'. Así, decidió que si había una tercera "sería dando la cara".
Se declara persona muy unida a la literatura desde siempre. Con su vida laboral establecida decidió comenzar a escribir. Lo hace además sin compromisos editoriales: "no escribo con plazos, ni precontratos, no vivo de la literatura y eso me facilita mucho escribir sin presión. Tengo otro trabajo del que vivo. Eso me facilita mucho el no agobiarme y el hacer que algo que en principio parece complejo sea divertido".
Pasamos a la novela que si ha de tener etiqueta puede ser thriller psicológico, thriller científico, thriller social. Uno para todos y todos para uno. Como la propia estructura de la novela. Diferente, máxime teniendo en cuenta la inmesa oferta del género en el mercado.
En 'El asesino de invierno' una reiteración de tremebundos asesinatos rompe la monotonía de Tesalia, una pequeña localidad norteña. Lo que era una visita circunstancial del inspector Martín Benot a su lugar de origen, se prolonga más de lo previsto al verse implicado en los hechos que se suceden.
Hay mucha química, hay mucha medicina, mucha etnografía, ritos ancestrales, psicología, mensaje social y una noticia en prensa que encendió la espita para crear esta ficción de suspense. Original, desconcertante y absorvente al mismo tiempo.
Y como bonus track, Greta espolvorea su obra con axiomas como: "Hace años las formas indicaban quién mandaba, una orden era una orden, una disculpa, una disculpa, ahora nada es nada, las órdenes van revestidas de disculpas y la estocada se confunde con la caricia. Ahora las formas son impecables aunque el fondo de las personas sea maligno, el mal se engalana con pieles de cordero...".