PODCAST. Marta Robles juega con la realidad y la verosimilitud en 'Amada Carlota'

Pontevedra
01 de marzo 2026
Actualizada: 8:04

La escritora y periodista vuelve con el ex reportero de guerra reconvertido en detective privado, Tony Roures y la jueza Carlota Aguado, que asume un papel principal en esta novela negra

La periodista y escritora, Marta Robles
La periodista y escritora, Marta Robles / Gonzalo Pérez Mata

"Yo siempre digo que las novelas no tienen que ser reales, pero sí verosímiles" comenta la periodista y escritora Marta Robles en el podcast 'Cara a cara' para hablar de su última novela 'Amada Carlota'.

Esa verosimilitud hace que este libro se nutra de nombres como los de Jean Pierre Bourbon, el barón Thyssen, Nina Dyer, Nicolás Franco, Ramón de Rato, Mercedes de Grass, Rafi Escobedo, Kichi, Cuca Gamarra,... y un largo etcétera junto a "espacios reales que los propios lectores puedan reconocer".

Con ellos, dos protagonistas ya presentes en novelas anteriores de Robles. El ex reportero de guerra reconvertido en detective privado, Tony Roures y la jueza Carlota Aguado que asume un papel principal en esta novela negra.

"La estructura de esta novela no es la clásica de la novela negra, es una estructura más de suspense que de intriga, un poco al estilo Hitchcock, con ese grado de anticipación que hace que muchas veces el propio lector quiera advertir al protagonista", precisa la escritora.

Concretando: "Carlota Aguado descubre de mantera fortuita que su hija, de la que la separaron al poco de nacer, podría ser una joven de su entorno. Para certificarlo encarga a Roures, con quien mantiene una relación sentimental salpicada por una reciente infidelidad de la jueza, que averigüe la verdadera identidad de la chica".

Tiene una lectura por momentos muy dura y así lo ratifica Marta Robles por el retorno que le hace llegar el público lector: "hay algunos lectores que me han dicho que se han tenido que parar y volver a continuar después, pero sin poder dejar de tener en la cabeza lo que pasaba".

Y esa crudeza de la trama viene dada por la propia realidad "tiene que ver con bebés robados, con abusos sexuales a adolescentes, con abusos sexuales a las mujeres en general y, sobre todo, con los silencios de las mujeres a lo largo de la historia", añade.