Toca sumergirse en la Antigua Roma en este episodio del podcast 'Cara a cara'. Y exactamente en la provincia Bética de la Hispania romana en el año 222 d.C.
Allí un antiguo centurión retirado, llamado Marciano Tauro, su esposa Domicia y un joven huérfano se ven inmersos en una investigación que les lleva a destapar una red de trata de menores, de corrupción y de ambiciones políticas.
'Innocentia' es la nueva novela de Juan Tranche, a la que precedió 'Gladiadoras'. Ambas tienen sus nexos y ellas, las mujeres, son el principal.
"En estas dos novelas, y espero que en el futuro, las mujeres de la antigua Roma siempre tengan un papel protagonista en mis novelas", corrobora el autor.
Una intencionalidad que no está exenta de cierta denuncia: "la función de la mujer era traer hijos al Estado y preservar el apellido familiar. Cualquier cosa que hicieran que pudiera manchar ese apellido estaba poniendo en peligro años de honor".
Hace igual con la crueldad de aquella sociedad: "estamos hablando de una sociedad muy cruel. Hay uno de los personajes que va cometiendo torturas y esas torturas no son producto de mi imaginación sino que están documentadas y eso es lo verdaderamente grave".
El espionaje es tan antiguo como el ser humano y los romanos, como se lee en la novela, estaban bien adoctrinados: "los frumentarii se encargaban de investigar, no solo todo lo que tuviera que ver con la vida del emperador y cualquier conspiración que hubiera alrededor".
"Eran expertos en disfrazarse, en permanecer ocultos, y eran expertos en el cuerpo a cuerpo. Hay una fuente que también nos dice que eran quienes entrenaban a la guardia pretoriana, que eran lo mejor de lo mejor", subraya.
El Juan Tranche estudioso de la Antigua Roma utiliza todos esos conocimientos históricos para envolver una ficción.
Si en Gladiadoras el sustento real fue un relieve encontrado en Halicarnaso que mostraba a dos mujeres combatiendo, en 'Innocentia' "es un hecho del que hasta las fuentes de la época dudan y dicen, ¿pero cómo algo tan inverosímil puede haberse convertido en un hecho real?, entonces yo dije: ya tengo el motivo para empezar a escribir".
Otro añadido de esta novela es hacer "un viaje por ese pasado romano que tenemos tan esplendoroso, por esas ciudades a lo mejor no tan conocidas como Cádiz, Sevilla o Córdoba, pero que yo también quería poner en valor", como Augusta Emerita, Isturgi, Itálica, o Mellaria.