El primer evento internacional del año en el mundo de la gimnasia acrobática se celebró este fin de semana en Bakú. A la capital de Azerbaiyán se desplazó la gimnasta pontevedresa Melania Rodríguez para participar, junto con otros cinco deportistas españoles, en la competición de trampolín, modalidad que será olímpica el próximo año en París.
La prometedora deportista gallega, que había terminado el año 2022 en un extraordinario estado de forma que le llevó a batir récords mundiales y a subirse a lo más alto del podio en competiciones continentales y mundiales, no pudo ofrecer su mejor versión en este inicio de temporada y cayó eliminada en la ronda preliminar.
La especialidad de la pontevedresa es el doble minitramp, pero como el trampolín es la disciplina olímpica, Rodríguez está centrando todos sus esfuerzos en adaptarse a este tipo de ejercicio con la esperanza de conseguir el billete para los Juegos Olímpicos. Sin embargo, el año 2023 no ha comenzado de la mejor manera. La pontevedresa falló en sus dos intentos, no pudo competir por el pase a la final y tuvo que conformarse con el puesto número 21 del ránking.
Aun así, las aspiraciones olímpicas de la gallega siguen intactas y tratará de ofrecer su mejor versión en los campeonatos de Europa y del Mundo, en los que se repartirán los billetes para París.