Un año más la propuesta de composición de grupos en la Segunda B ha levantado ampollas en algunos territorios, que se sienten gravemente perjudicados.
Esta vez no es Galicia la comunidad peor parada, como en ocasiones en las que se enfrentó casi exclusivamente a rivales madrileños y canarios, pero el reparto ha motivado las quejas de varias federaciones territoriales.
En este aspecto la principal voz discordante llega desde Navarra, cuyos equipos están acostumbrados a jugar contra rivales de País Vasco o La Rioja y que ahora han quedado encuadrados en el Grupo I junto a gallegos, asturianos, cántabros y castellano-leoneses.
Uno de los rivales del Pontevedra, el Izarra, se plantea incluso renunciar a la categoría "por no poder hacer frente a los gastos de desplazamiento".
Así lo ha asegurado en un comunicado, en asegura sentirse "humillado, menospreciado y notablemente perjudicado" y confirma que consultará a los socios si deben retirarse de la competición. Lo harán en una asamblea convocada para este jueves 7 de julio.
La situación no es nueva, ya que hace un año el propio Izarra y el Peña Sport amenazaron también con renunciar a competir tras ser encuadrados, como en esta ocasión, en el Grupo I.
"Navarra es la comunidad más castigada por este reparto de los grupos y lo es por segundo año consecutivo. Es una vergüenza como se realiza esta composición y lo peor es que el resto de clubes den el visto bueno tan alegremente", señaló en el comunicado el presidente del Izarra, Alfonso Canela.
Tras la propuesta de la Comisión Mixta, es la Real Federación Española de Fútbol la que debe ratificar la composición de la Segunda B. Lo hará, según lo previsto, el próximo 15 julio.