Lejos de cerrarse, el enfrentamiento abierto entre el Leis Pontevedra y las jugadoras apartadas, entre ellas las tres que denunciaron al presidente de la entidad, sigue su curso.
Mediante un comunicado remitido a los medios de comunicación, el club pontevedrés ha salido al paso de las declaraciones que las denunciantes realizaron el pasado lunes, en las que aseguraron estar esperando por el pronunciamiento sobre el recurso judicial presentado y también por la baja federativa, puesto que siguen perteneciendo al Leis y eso les impide fichar por otro equipo.
Entienden desde el Leis que las futbolistas "sancionadas por el club al haber sido declaradas en rebeldía por no haber acudido a los entrenamientos", recibirán la baja si devuelven el material que pertenece al club "sin más condiciones por nuestra parte, quedando definitivamente libres y desvinculadas del Leis Pontevedra F.S. si es lo que verdaderamente ansían".
Dentro del desencuentro las jugadoras reclaman para devolver la equipación la compensación económica pendiente por los desplazamientos realizados a principio de temporada, cantidades que el Leis "entendía compensadas con la parte proporcional del coste de la ficha asumida por cada una de las jugadoras", explica en el comunicado.
Además la entidad preisidida por José Antonio Nieto explica que citó a las implicadas el pasado miércoles 8 de abril en la sede del club con la intención de realizar "los trámites oportunos para ultimar la baja federativa de las jugadoras", presentándose sólo una de ellas y los padres de otras dos, según la versión del Leis.
Una vez allí la falta de acuerdo en las condiciones económicas imposibilitó llegar a un punto de encuentro.