El sueño de Saleta Castro se hace realidad en Hawaii

Pontevedra
04 de octubre 2016

La triatleta pontevedresa disfruta ya desde Kona de los días previos al Campeonato del Mundo Ironman que se celebrará el próximo sábado 8 de octubre. Será su primera participación en la meca del triatlón, siendo además la deportista española más joven dentro de la categoría profesional. "Como buena novata estoy alucinando con todo", asegura Saleta

Saleta Castro, en Hawaii para participar en el Mundial Ironman
Saleta Castro, en Hawaii para participar en el Mundial Ironman

"Como buena novata que soy estoy alucinando con todo". Son palabras de Saleta Castro desde Hawaii, donde a través de las redes sociales transmite sus primeras sensaciones en la meca del triatlón.

La triatleta pontevedresa hará realidad su sueño el próximo sábado, 8 de octubre, al participar en el Campeonato del Mundo Ironman en Kona, en la categoría reservada para los profesionales.

Por el momento intenta aclimatarse a las islas con entrenamientos suaves en los que aprovecha para conocer el circuito de la carrera, como la bahía de Kailua en la que "después de tantos años viendo el Pier en fotos y vídeos" ha podido nadar estos días.

Saleta deberá completar un exigente recorrido de 3,86 kilómetros de natación, 180,2 kilómetros de ciclismo y un maratón a pie. Todo desde las 18:30 horas del sábado (hora española) y ante las mejores especialistas mundiales del triatlón de larga distancia, ya que sólo participan en la prueba las 40 mejores clasificadas del ranking internacional.

Será la deportista más joven de la delegación profesional española, en lo que supone un premio a su esfuerzo y trayectoria después de un final de temporada en el que ha superado obstáculos para lograr los puntos necesarios que le dieron el pasaporte a Hawaii.

"Vayas por donde vayas se respira el ambiente Ironman", reconoce entusiasmada la pontevedresa, que además aprovecha estos días para empaparse de la cultura hawaiana y realizar actividades como el submarinismo.

Una experiencia única en la que hay una figura clave, su entrenador Luc Van Lierde, toda una leyenda en Hawaii tras conseguir ganar dos veces el Campeonato del Mundo, en 1996 y 1999, y al que le da las gracias "por creer en mí".