Los errores a no repetir en el regreso del Pontevedra a Primera RFEF

Pontevedra
22 de abril 2025
Actualizada: 17:04

El Pontevedra mira ya hacia la que será su segunda experiencia en Primera RFEF, tras la fallida campaña 22-23, y lo hace convencido de no repetir los errores que entonces le condenaron al descenso

Celebración del ascenso del Pontevedra en Pasarón
Celebración del ascenso del Pontevedra en Pasarón / Cristina Saiz

"Seguimos trabajando, nunca hemos dejado de trabajar". Son palabras de la presidenta del Pontevedra Club de Fútbol, Lupe Murillo, apenas unos minutos después de que el equipo certificase de manera matemática su ascenso a Primera RFEF, principal objetivo de la temporada.

Ahora, pasados un par de días, cobran de nuevo importancia con el club granate empezando a pensar, y planificar, lo que viene por delante. Algo que hace seguro de no repetir los errores que le condenaron tras su último ascenso, y que desembocaron en una fallida campaña 22-23 en la que hasta tres entrenadores se sentaron en el banquillo de Pasarón.

Son muchos los aspectos a tener en cuenta, pero el Pontevedra parte con una importante ventaja, el tiempo con el que cuenta, y es que asegurado el ascenso todavía en el mes de abril, con la mayoría de equipos y ligas todavía en plena competición, tiene alrededor de dos meses y medio de margen antes de iniciar una nueva pretemporada para configurar un proyecto sólido.

SITUACIÓN DE YAGO IGLESIAS

Lo primero por decidir debe ser la continuidad, o no, de Yago Iglesias como entrenador de la primera plantilla.

El técnico acaba contrato, fiel a su filosofía de no comprometerse por más de una temporada. "Nosotros trabajamos siempre año a año, sabéis que el fútbol es muy volátil, pero mi intención es estar muchos años en el club, es un proyecto que yo lo veo de crecimiento mutuo", aseguró el preparador en su ya lejana presentación como entrenador del Pontevedra en junio de 2023.

Yago se ha ganado a pulso que se le ofrezca la renovación, pero las partes deben sentarse a negociar.

Lo que no debería pasar, a tenor de lo sucedido en las dos últimas campañas, es lo vivido tras el último ascenso, con una negociación con el aquel entonces entrenador, Ángel Rodríguez, que tardó alrededor de tres semanas en producirse una vez finalizada la temporada y que se cerró con la salida del técnico rumbo al Hércules. Eso provocó que la confirmación de Antonio Fernández en el puesto tardase hasta el mes de julio en llegar, a pocos días de iniciarse los entrenamientos y con la plantilla ya prácticamente confeccionada.

RENOVACIONES Y FICHAJES

Algo similar pasa con los futbolistas, con una gran parte de la plantilla granate finalizando su vinculación contractual.

De la actual nómina de futbolistas sólo Yelko Pino firmó el pasado año un contrato hasta 2026, al que se sumaron en invierno fichajes como Brais Abelenda y Miguel Cuesta. Sin haber trascencido todavía si se producirán renovaciones automáticas por objetivos, habrá trabajo desde la dirección deportiva.

La plantilla, según las bases de competición para Primera RFEF, podrá contar con un máximo de 25 licencias, de las que 18 podrán ser destinadas a futbolistas mayores de 23 años (por las 16 de esta temporada).

UNA ESTRUCTURA MÁS SÓLIDA

Aquel descenso en la temporada 22-23 fue un punto de inflexión para el Pontevedra, que anunció entonces su intención de "aplicar más medios a la estructura de la direccion deportiva y menos a los jugadores", reconocía entonces la presidenta.

Actualmente, tal y como detalló en la última junta de accionistas, son tres las personas que trabajan en el día a día de la secretaría técnica como Roberto Feáns, Jacobo Maestre y Charles, ahora también miembro del Consejo de Administración. A ellos "en determinados momentos se suma también el director de la cantera, Jesús Ramos. Es la forma de trabajar que tenemos", explicó Lupe Murillo el pasado mes de diciembre, y en ellos recaerá la responsabilidad de confeccionar el nuevo proyecto deportivo contando con la opinión del cuerpo técnico.

También ahí, en la parcela técnica, se ha ganado músculo estos dos años en Segunda RFEF, con un Yago Iglesias acompañado este último curso de dos ayudantes (Álex Otero y Adrián Docampo), un entrenador de porteros (Moncho Martínez), un preparador físico (Jonatan Fernández) y dos fisioterapeutas (Manu Barros y Miguel Santás).

CAMPAÑA DE ABONADOS 

Una de las imágenes de la presente temporada es, sin duda, la asistencia de aficionados al Estadio Municipal de Pasarón con varios llenos, o casi llenos, como los vividos en Copa de Rey frente a Mallorca, Villarreal y Getafe y en liga contra el Laredo, además de la proliferación de camisetas granates en la ciudad, cada vez más visible entre niños y mayores.

El número de abonados ha crecido superando con creces los 3.000, pero el ascenso supone una buena oportunidad de seguir aumentando la cifra de fieles ahora que la ciudad parece haberse enganchado al equipo.

En este aspecto también el Pontevedra ha dado signos de haber aprendido la lección, y ya el verano pasado apenas tardó apenas una semana desde la eliminación del equipo en el play-off en sacar su campaña con un lema, 'Non parar ata voltar', que ha dejado su impronta. Por comparar, lo hizo más de un mes antes que en el último ascenso a Primera RFEF, en 2022, cuándo presentó su campaña el 21 de julio.

Pese a todo esto, y con dos semanas de competición todavía por delante, hay todavía espacio incluso para un periodo de reflexión sin perder la ventaja que le ha dado al Pontevedra haber cumplido el objetivo todavía en el mes de abril.