Los salones del Hotel Galicia Palace fueron escenario el pasado domingo de un emotivo acontecimiento. Toda la familia del Atlético Estación, club que formó en Pontevedra futbolistas de todas las edades durante más de veinte años, rindió un sentido homenaje a dos de sus figuras más importantes: Jose Luís Torrado, masajista conocido como O Bruxo; y su esposa y expresidenta del club, Rosa.
En el acto participaron más de noventa personas, muchos de ellos exfutbolistas de la entidad y otros muchos allegados. El motivo de esta sorpresa no era otro que el de agradecer el trabajo desinteresado prestado durante años por el matrimonio.
Al finalizar la comida, una representación de exjugadores hicieron entrega a la pareja de una placa conmemorativa. Además, los discursos, las anécdotas y los recuerdos relatados durante el banquete hicieron brotar las lágrimas a más de uno de los asistentes.
"Quisimos hacerles este homenaje, no por ningún motivo ni ninguna fecha especial, sino por reconocer el buen trato que nos han prestado durante todos los años de vida del equipo", explica Edu, uno de los exfutbolistas del Atlético Estación, los motivos de esta multitudinaria convocatoria. "Sabían que estábamos organizando algo, pero fue una sorpresa y se emocionaron mucho", confiesa.