La pelea por el ascenso directo va camino de convertirse en una pugna de récord tanto para el Pontevedra Club de Fútbol como para el Numancia.
Los dos equipos mantienen el tipo con sus triunfos del fin de semana situándose tras 21 partidos jugados en el liderato compartido con 46 puntos, con siete de ventaja sobre un Real Ávila que es tercero pero con un encuentro disputado más.
Esta cifra de puntuación no sólo supone la máxima del Grupo I de Segunda RFEF en las cuatro temporadas de existencia de la categoría, sino que es un récord en la entidad granate desde la implantación del sistema de tres puntos por partido ganado, allá por la campaña 95-96.
Por partes, en lo que respecta a la actual Segunda RFEF, la cifra es la misma que atesoraba el Arenteiro en el curso 22-23, aunque los de O Carballiño contaban entonces con siete puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor. Hace un año por ejemplo el Pontevedra compartía liderato con el Ourense con 43 puntos tras 21 partidos jugados, con el Zamora pegado a ellos con 42, mientras que en la temporada 21-22 en la que los granates terminarían ascendiendo a Primera RFEF eran segundos a estas alturas con 39 puntos (siete menos) a seis del líder Unión Adarve.
Mirando hacia atrás, ni en los años en los que el Pontevedra consiguió finalmente el ascenso de categoría había logrado tantos puntos después de sus primeros 21 partidos de competición regular.
En la campaña 14-15 en Tercera División contaban con 43 puntos, mientras que en la del recordado último ascenso a la Liga de Fútbol Profesional en la 03-04 los granates eran sólo segundos con 36 puntos.
La cifra de puntuación más alta a estas alturas estaba hasta ahora en la temporada 06-07, en la que acabarían como campeones de grupo en Segunda B aunque sin el premio del ascenso. Contaban entonces con 44 puntos.
Una estadística que refleja la exigencia a la que se están sometiendo en su pugna tanto el Pontevedra como el Numancia, y es que ambos saben de la importancia de ascender de manera directa y evitarse un posible play-off, donde cualquier cosa puede pasar.
Los dos lo saben de primera mano, pues el curso pasado se despidieron de su objetivo de manera cruel en la final de la fase de ascenso, y no quieren volver a pasar por la misma experiencia. Por eso la pelea por el liderato promete mantenerse hasta el final.