Jéssica Bouzas tendrá que esperar un poco más para lograr un récord que está a su alcance y que llegará tarde o temprano dada su espectacular progresión, el de lograr el mejor ránking de la historia de una jugadora gallega.
La arousana lo tenía este miércoles a su alcance en los octavos de final del WTA 250 de Osaka, en Japón.
Situada en el puesto 40 de la clasificación mundial, el mismo que llegó a ocupar en 2006 la pontevedresa Lourdes Domínguez, un triunfo le hubiese supuesto derribar esa barrera y entrar virtulamente en el Top-30.
Sin embargo no ha podido conseguirla frente a la rumana Jaqueline Cristian, número 47 del ránking y a la que venía de ganar en Beijing.
Bouzas arrancó como un ciclón, adjudicándose la primera manga por un contundente 6-0.
Con todo Cristian reaccionó y subió su nivel para remontar en los dos siguientes sets, cerrando el partido a su favor por 4-6 y 2-6.