8M | El feminismo está "farto" y no hay pandemia que lo pare

Pontevedra
08 de marzo 2021

El 8M, Día Internacional de la Mujer, se ha celebrado este lunes en Pontevedra con dos manifestaciones que confluyeron en la Praza da Ferrería, en la que en un ambiente festivo, reivindicativo y seguro, tuvo lugar la lectura del manifiesto feminista

Manifestación del 8M, Día Internacional de la Mujer 2021, en Pontevedra
Manifestación del 8M, Día Internacional de la Mujer 2021, en Pontevedra / Cristina Saiz

La pandemia no puede con las reivindicaciones feministas. Un año más, y cumpliendo todas las medidas sanitarias, las mujeres volvieron a tomar las calles para celebrar el 8M, el Día Internacional de la Mujer.

Con pancartas, banderas moradas y cánticos tan pegadizos como reivindicativos, dos marchas partieron alrededor de las 11.15 horas de distintos puntos de la ciudad de Pontevedra para confluir en la Praza da Ferrería, donde tuvo lugar la lectura del manifiesto.

"Estamos fartas de estar discriminadas", "contra o patriarcado, revolta feminista" o "menos discursos, máis recursos", eran algunas de las proclamas entonadas por las dos columnas, convocadas por la CIG, que partieron, por un lado, desde la plaza del Hospital Provincial y, por otro, desde el muelle de Corbaceiras.

45 minutos después ambas marchas se juntaron en la Praza da Ferrería, debidamente acordonada y con señales en el suelo para garantizar la distancia de seguridad.

En el palco habilitado para la protesta, se procedió a la lectura del manifiesto. María Jesús López Escudero fue la encargada de pronunciarlo e hizo especial hincapié en las trabas que el colectivo tuvo que superar para poder celebrar esta manifestación. "Houbo intentos de impedir a folga e de criminalizar o feminismo", denunció arrancando los aplausos de las allí presentes. 

En su discurso, López quiso recordar a las precursoras de la lucha feminista en Galicia. Citó a las mujeres que se opusieron a la instalación de Ence en Lourizán o al dragado del Verdugo en Ponte Sampaio. Tampoco se olvidó del compromiso de Rosalía de Castro en contra de la cosificación del cuerpo de la mujer.

"Estamos fartas", era el telón de fondo de una alocución que sirvió para denunciar que la mujer "segue condenada polo sistema de hoxe". La violencia machista, la desigualdad o las agresiones tampoco faltaron en este pronunciamiento.

"Quédannos moitos dereitos por conseguir", concluyó el manifiesto mientras comenzaba a sonar por megafonía la canción Tempestades de Sal, de Sés, convertida en el auténtico himno de este movimiento en Galicia.