La emblemática baliza de Camoucos se prepara para una renovación integral

Pontevedra
05 de febrero 2026

La estructura será objeto de una compleja intervención que reforzará la cimentación para garantizar su estabilidad frente al fuerte oleaje y viento

Torre baliza de Camoucos
Torre baliza de Camoucos

La Autoridad Portuaria ha abierto recientemente la licitación para contratar el servicio de asistencia técnica a la dirección de obra de la rehabilitación de la emblemática torre baliza de Camoucos. Este proyecto no solo contempla el refuerzo estructural de la torre, sino también el seguimiento ambiental, control de calidad, gestión de residuos y vigilancia de toda la obra marítima.

Situada en un punto estratégico de la Ría de Pontevedra, la torre baliza de Camoucos es una de las principales señales de navegación de la zona. Con su marca lateral roja de babor y un alcance de 10 millas, la estructura será objeto de una compleja intervención que reforzará la cimentación para garantizar su estabilidad frente al fuerte oleaje y viento, además de demoler y restaurar parte de la torre.

El proyecto de rehabilitación de Camoucos es solo el inicio de un plan más amplio.

La Autoridad Portuaria tiene previsto intervenir próximamente otra torre baliza de la ría, la de Mourisca. Con 13 metros de altura, una marca lateral verde de estribor y un alcance de cinco millas, esta torre también juega un papel fundamental en la seguridad de la navegación en el interior de la ría.

La historia de la torre de Camoucos se remonta casi un siglo atrás. En diciembre de 1925, el Servicio Central de Señales Marítimas ordenó el balizamiento del bajo de Camoucos, proyectando una torre para soportar una luz blanca con ocultaciones en grupos de tres y un alcance de ocho millas. Cinco años más tarde, en 1930, se aprueba el proyecto para adquirir el aparato de alumbrado, aunque la instalación de la luz se retrasa.

La situación generó preocupación entre los pescadores de la ría, quienes denunciaron públicamente en julio de 1933 el riesgo que suponía navegar cerca de los bajos de Camoucos sin señalización luminosa, citando accidentes que podrían haberse evitado. Las quejas fueron respaldadas por marineros y navegantes que, años atrás, ya habían solicitado al Ministerio de la Marina y a la Jefatura de Puertos soluciones urgentes.

Finalmente, las autoridades se comprometieron a poner en funcionamiento las luces de la baliza en la primera quincena de septiembre de 1933. La torre, cilíndrica y de 13 metros de altura, soportaba una columna de fundición con linterna de luz blanca en tres relámpagos y un alcance de ocho millas. A comienzos de octubre de ese mismo año se redacta el acta de recepción del aparato luminoso, confirmando la instalación bajo la supervisión del ingeniero jefe Rafael Enamorado.

Hoy, casi un siglo después, la torre de Camoucos precisa de una reforma para seguir guiando a los navegantes de la Ría de Pontevedra con seguridad y orientación en la travesía marítima.